Por Wendy Álvarez Hidalgo, Anne Pérez y Lucía Navas
Mientras en Nicaragua el exportador de frijol que enviará a El Salvador 25 mil quintales del grano continúa siendo un misterio, las autoridades salvadoreñas también evitan hablar del tema e incluso calificaron la información como “una mala interpretación”.
El director de meteorología del Ineter, Mariano Gutiérrez, señaló que octubre será un mes soleado y con volúmenes de lluvias normales. “Los cambios que se han visto en la atmósfera nos están indicando que en el mes de octubre estaremos hablando de un comportamiento normal de las lluvias. No obstante, recordemos de que octubre es el mes más lluvioso del año”, afirmó.
Gutiérrez indicó que las zonas donde habrá menor precipitaciones son Occidente, Centro y Norte del país. “Vamos a tener días más soleados. Sólo vamos a tener precipitaciones fuertes de dos a tres días por cada semana. Sin embargo, las condiciones comparadas con septiembre que pasábamos hasta cinco días con lluvias, ya son poco probables”.
INVIERNO HASTA NOVIEMBRE
A pesar que las lluvias bajarán de intensidad, Gutiérrez dijo que mantienen sus pronósticos de que el invierno se extenderá hasta la primera quincena de noviembre, pero “con una frecuencia de lluvia más esporádica que empezará a finales de octubre”.
Este cambio en la atmósfera y por ende en el comportamiento del invierno, obedece a la aparición de anticiclones en la zona del Golfo de México, lo que están provocando un debilitamiento de las lluvias. Para la zona de occidente se espera que caigan unos 50 milímetros de lluvias, inferior a los 200 y 300 milímetros que cayeron en septiembre.
Gutiérrez compartió esos pronósticos con agricultores agremiados en la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), quienes recibieron la noticia con aplausos, risas y optimismo, según afirmó el presidente de esta organización, Manuel Álvarez.
Álvarez señaló que ahora los productores están pendientes de que los días soleados no provoquen que en la siembra aparezcan enfermedades porque ésa podría ser una posibilidad.
Señaló que esperan que se mantenga ese pronóstico para que la siembra de postrera, que debió arrancar el pasado 15 de agosto, se pueda desarrollar sin ninguna afectación.
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LA PRENSA llamó ayer a la vocera del Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador, Ximena Robin, para buscar una versión del viceministro de esa entidad sobre las importaciones de frijol. Vía telefónica Robin dijo que había una “mala interpretación” de la información sobre las exportaciones de frijol de Nicaragua hacia ese mercado y que sacaría una aclaración.
Aunque inicialmente la vocera dijo que se le llamara en 30 minutos para contactarnos con el viceministro de Agricultura y Ganadería de ese país, tenía apagado su celular cuando se le llamó a la hora acordada y en reiteradas ocasiones.
En Albalinisa —una de las pocas empresas que se conoce está participando en el abastecimiento de frijol en Nicaragua— también se negaron a contactar al vicepresidente de esa entidad, Antonio Contreras.
Inicialmente se dijo que Contreras se encontraba en otras oficinas de Albalinisa, pero luego, cuando se llamó a la otra empresa, una persona preguntó quién lo buscaba y acto seguido dijo que el funcionario estaba fuera del país.
La información sobre que Nicaragua exportará 25 mil quintales de frijol hacia El Salvador en los próximos 15 días fue difundida el pasado miércoles por el diario El Mundo, de El Salvador, citando declaraciones del viceministro de Agricultura de ese país, Hugo Flores.
El presidente Daniel Ortega sugirió en días recientes al pueblo nicaragüense consumir arvejas ante el insostenible incremento en el precio del frijol, que ya supera los 22 córdobas la libra. En El Salvador la libra de este grano se venderá a un equivalente de 13 córdobas.
Oficialmente, tanto la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) como el Centro de Exportaciones e Importaciones (CEI) siguen sin conocer quién es el comprador salvadoreño de los 25 mil quintales de frijol nicaragüense. Al menos así los sostuvieron hasta ayer Enrique Zamora, presidente de APEN, y Roberto Brenes, gerente general del CEI.
Zamora no descarta que los 25 mil quintales de frijol nica a ser exportados hacia El Salvador pueden haber sido financiados para ser sembrados y cosechados por agricultores nicaragüenses de parte de un empresa salvadoreña, que ahora simplemente los está reclamando.
Analizó que esta práctica es común ante la falta de suficiente respaldo y acceso financiero a los productores locales.
“En la parte del frijol hay diferentes modelos de financiamiento y muchas veces no va a través de los bancos, sino muchas veces a través de las microfinancieras. Hay otros comerciantes fuertes en las comunidades que también financian a los productores”, explicó.
“En este caso, no es la primera vez que se menciona que compradores extranjeros también financian la siembra de frijol y probablemente por ahí vaya lo que se está mencionando”, valoró Zamora.
El presidente de APEN explicó que se ha evaluado el frijol que se comercializa en los diferentes mercados locales, el cual tiene demasiada humedad, lo que dificulta que se pueda almacenar en grandes cantidades para garantizar un mejor abastecimiento a la población, puesto que el exceso de humedad “lo pudre” o causa que “agarre hongo”.
“He visto casos que en bodegas se está secando y eso te reduce la capacidad de producción y la calidad se afecta”, dijo.
Ambos aseguraron que al menos las empresas exportadores de alimentos nacionales no están vendiendo ni tienen programados envíos del grano fuera del país.
Zamora, quien representa a exportadora Agropecuaria Lafise, expresó que además de tratar de garantizar el abastecimiento local con el poco frijol obtenido en esta cosecha, no se está exportando porque el grano es de mala calidad y no es aceptado en los mercados externos.
“Mi compromiso para la cosecha de apante lo terminé en junio, y para la cosecha de primera yo notifiqué a mis compradores de lo que estaba sucediendo por las lluvias, y nunca pude mandar porque la calidad no cumplía con los parámetros de compra en Estados Unidos”, afirmó.
Por su parte, Roberto Brenes, gerente general del CEI, consideró que aún enfrentándose una crisis por el grano deben garantizarse medidas que no afecten los compromisos exportables de granos básicos, en este caso de El Salvador.
“Entiendo la difícil posición de Nicaragua porque no podemos dejar perder esos mercados, porque cuando tenemos bastante excedente ellos son los que lo adquieren”, dijo Brenes.
Espera que la importación del frijol prometido por el Gobierno se concrete finalmente, para que logren contrarrestarse los altos precios y abastecer la demanda, hasta que salga la próxima cosecha.
LLAMAN A NO COMPRAR FRIJOLES
La dirección general de la Corporación de Mercados de Managua (Commema) realizó un llamado para que la población haga un “alto” y deje de comprar temporalmente frijoles.
Según indicó el director de esa entidad municipal, Alcides Altamirano, el elevado precio de ese producto básico “tiene una enorme carga especulativa y se origina en los grandes distribuidores, entonces que la población mejor no compre frijoles”, dijo.
“Si dejamos de comprar frijoles, te garantizo que los acaparadores sacarán producto y va a bajar (el precio de la libra de frijoles). Esos saltos tan bruscos los provocan esas opiniones mal intencionadas que también salen en algunos medios”, dijo Altamirano, quien además indicó que el precio real del frijol es estable.
El lunes pasado, Commema realizó un estudio sobre el precio de los granos básicos en los cuatro mercados más grandes de Managua. De acuerdo con el informe elaborado a partir de sondeos en los mercados Oriental, Mayoreo, Roberto Huembes e Iván Montenegro, la libra de frijol rojo anda entre los 18 y 22 córdobas, como promedio.
En el caso del frijol chile, el precio oscila entre los 20 y 21 córdobas, aunque en algunos sitios del Iván Montenegro se puede encontrar hasta en 18 córdobas, de acuerdo con la tabla de precios sobre productos básicos que fue presentada por Commema este lunes.
“Puede ser que el precio del frijol vaya subiendo por escasez, pero hablan de precios más altos porque hay cierta carga de nerviosismo o escasez ficticia de los grandes comerciantes. Por especulación”, dijo Altamirano.
Octubre con pocas lluvias
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