Leonardo Morales

El telefonazo de Alemán reveló su desesperación

La revelación por parte del líder del PLC de los detalles de su conversación con el precandidato presidencial Fabio Gadea Mantilla ha causado revuelo dentro de la sociedad nicaragüense, incluso dentro de las filas de su mismo partido.

La verdad que no es para menos, sobre todo porque a lo interno del PLC se sabe de los esfuerzos que hicieron sus asesores incluyendo su vocero porque Alemán no revelara dicha grabación. En vista de que todos los esfuerzos resultaron inútiles y después de conocer los detalles de la misma, ahora sólo nos queda tratar de identificar los motivos que tuvo para revelar semejante acto; se me ocurre que Alemán en un acto de prepotencia quiso hacerle saber a Gadea que su delito había sido no tomarlo en cuenta o no haberle pedido permiso antes de tomar su decisión, otra razón podría ser que el mensaje era para su base partidaria, haciéndoles ver que tenía una comunicación fluida con don Fabio y evitar la fuga de líderes de su campamento para apoyar la candidatura de Gadea.

De lo que se olvidó Alemán, es que al revelar esa grabación se estaba poniendo al descubierto, dejándonos ver su verdadera personalidad y su desprecio por todo aquello que significa ética, honestidad, moralidad o decoro. Quién después de esta acción podría hoy hablar vía telefónica con Alemán y no sentirse intimidado ante la posibilidad de estar siendo grabado.

Hago esta reflexión para llamar la atención de aquellos pocos que todavía creen que las razones que impulsan al líder del PLC para insistir en su candidatura tienen que ver con la causa de la democracia. Lo que nos enseñó Alemán con ese acto es que no reparará ante nadie ni ante nada con tal de lograr su propósito, que no es más que el de dividir el voto democrático para asegurar el triunfo del partido de gobierno. Quién en su sano juicio puede explicar cómo alguien con el 67 por ciento de opinión negativa puede aspirar con seriedad a ganar una contienda electoral, recordemos que todas las encuestas antes y después de Fabio Gadea califican a Alemán como el único al que el partido de Ortega ganaría con facilidad.

Pero nada de esto ha hecho mella en sus ambiciones, sino más bien por el contrario lo hemos visto desplegar un periplo impresionante de visitas, manifestaciones, concentraciones, contratar campos pagados en cadenas de televisión, todo para justificar el mantenerse como candidato, aun a sabiendas que no tiene la más mínima posibilidad de lograr alzarse con la Presidencia.

Pero volvamos a la grabación que muchos han comparado con las que hacía Montesinos, aquel célebre personaje peruano que hoy se encuentra guardando cárcel por sus múltiples crímenes contra la sociedad de ese país. Lo positivo de esa revelación a mi juicio es que ha servido para agigantar la personalidad de Fabio Gadea Mantilla, quien se ha revelado como un hombre ponderado, humano, respetuoso y conciliador. Ya que su única repuesta a semejante barbaridad fue: “No dije nada que no pueda repetir ante el pueblo o que no haya dicho en público antes, por lo tanto aunque no se me consultó. No tengo inconveniente en que haga pública dicha conversación”.

Esta repuesta a mi juicio, repito, retrata los valores humanos y morales de ambos, nuestro compromiso en caso que Alemán insista, es salir a votar por el que creamos representara mejor la causa de la democracia. Si nos equivocamos pueden estar seguros que nuestros hijos y nuestra patria lo pagarán caro.

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