Ésta es la camioneta de la Cruz Roja Nicaragüense en que viajaban las víctimas de la tragedia en el río. LA PRENSA/B. PICADO

Tragedia en río Tecolostote

Una crecida repentina del río Tecolostote fue lo que provocó la muerte de cinco personas y la desaparición de una más, cuando regresaban de entregar ayuda humanitaria en la comunidad rural de Miramontes, comarca El Papayal, municipio de San Lorenzo, a más de 103 kilómetros al noreste de Managua.

Por Wilder Pérez R., y Auxiliadora Martínez

Una crecida repentina del río Tecolostote fue lo que provocó la muerte de cinco personas y la desaparición de una más, cuando regresaban de entregar ayuda humanitaria en la comunidad rural de Miramontes, comarca El Papayal, municipio de San Lorenzo, a más de 103 kilómetros al noreste de Managua.

Según relatos de los cinco sobrevivientes de la tragedia, todas las víctimas se encontraban en una camioneta de la Cruz Roja Nicaragüense que se quedó estancada a mitad del río al comenzar la noche del sábado. Antes habían pasado sin problemas dos camiones Isuzu y un Mercedes Benz, de la misma organización.

Los sobrevivientes y vecinos del lugar aseguraron que el río no pasaba la altura de las rodillas. Pero a las 6:30 p.m. ya todo estaba oscuro y eso atemorizó a las víctimas, que se negaron a abandonar la camioneta.

“Ellos pedían ayuda: ¡Auxilio, ayúdennos, sáquennos!”, gritaban. Nosotros les decíamos que se tiraran al agua, que salieran caminando, pero se quedaron ahí, fuimos por un mecate, pero nunca se decidieron”, relató Xavier Flores, un vecino que observó la tragedia e intentó ayudar.

Tanto víctimas como sobrevivientes  fueron rescatados sin ropa, y abrigados con frazadas que cargaban en los camiones, a pesar de que la ayuda ya había sido entregada en Miraflores.
LA PRENSA/B. PICADO

La pasada del río, de más de 50 metros de ancho por la comunidad El Recreo, apenas tenía agua, a pesar de un chubasco reciente, pero las lluvias río arriba, en Las Lajas y Camoapa, provocaron la repentina crecida.

Los testigos coincidieron en que en un primer momento el agua logró mover de su lugar la camioneta Toyota estilo ambulancia y al camión que intentaba sacarla.

En ese instante, las 11 personas que estaban en el agua se subieron al techo de los vehículos, pero en un segundo momento el río hizo chocar el camión con la camioneta, desatando así la tragedia, a la luz de los focos de los camiones que ya habían cruzado el río.

“Yo las tenía… pero…”, alcanzó a decir Adolfo Machado, coordinador de la operación de ayuda humanitaria, antes de partirse en llanto.

Machado hablaba de Marianela Martínez, divulgadora de la Cruz Roja; Ana Luvys Urbina Obando, periodista y directora del noticiero Boaco Visión del Canal 11 local y corresponsal del Canal 8 de Managua, y Lucrecia Mairena Colomer, jefa de la Cruz Roja de Boaco.

Junto con otros compañeros más expertos, Machado se había regresado al río para rescatar a sus colegas.

El camión fue arrastrado unos 100 metros, la camioneta quedó un poco más lejos, desbaratada.

Los cinco sobrevivientes se encontraban en lamentables condiciones emocionales ayer. Apenas podían hablar. Sólo tomaban ánimo cuando entraban a la cuenca del río a buscar a quienes no habían podido rescatar la noche anterior.

Otros fallecidos son Alexander Pérez y Doris Alicia Rodríguez.

Enrique Méndez, conductor de la camioneta, era el único desaparecido hasta anoche.

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Pérez era brigadista de la Cruz Roja de Boaco y Rodríguez era la jefa de la Juventud de la Cruz Roja de Managua. Éstos eran novios e iban abrazados cuando se los llevó la corriente.

Los cuerpos encontrados estaban cerca de la poza Los Zanates, una vuelta del río, que se creció más de dos metros en cuestión de segundos.

Víctimas y sobrevivientes aparecieron sin ropa entre las 12:00 de la noche del sábado y las 6:00 p.m. de ayer domingo.

Los familiares apretaban con fuerza las camisas de los que todavía estaban desaparecidos, hasta que llegaban las malas noticias.

William Javier Talavera, camarógrafo de Urbina, relató los momentos de zozobra que pasó por la impotencia de no poder ayudar a su jefa. En un arrebato de desesperación trató de tirarse al río para ayudarla, pero fue detenido.

LUTO Y CONSTERNACIÓN

Clemente Balmaceda, presidente de la Cruz Roja Nicaragüense, dijo que la tragedia enlutó a la organización, pero también a Nicaragua y a la Cruz Roja Internacional, que desde ayer enviaba mensajes de condolencias a la representación nicaragüense.

Balmaceda explicó que los jóvenes sobrevivientes de la Cruz Roja estaban en shock por la tragedia, porque sus propias lágrimas les hicieron interrumpir una rueda de prensa improvisada frente al río Tecolostote.

En Boaco, los habitantes se encontraban consternados. Balmaceda dijo que la Cruz Roja Nicaragüense no sufría una pérdida tan grande desde los años ochenta, cuando 17 voluntarios fallecieron en giras humanitarias.

LA MISIÓN

En total eran 20 miembros de la Cruz Roja los que componían el grupo humanitario que había llevado ayudas a 280 familias. En la tragedia se perdieron 60 mil córdobas que serían para pagar la misión.

El número de fallecidos por las lluvias de esta temporada se elevó ayer a 64, más un desaparecido. A nivel nacional las precipitaciones han afectado a casi nueve mil personas y casi seis mil están damnificadas.

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