Diferentes sectores han catalogado de infundadas y groseras las declaraciones del presidente Daniel Ortega, del jueves por la noche, en que acusó a los obispos católicos nicaragüenses y al Gobierno de Estados Unidos de querer desestabilizar su administración. Tras decir esto, el mandatario amenazó con sacar a las calles a la gente de su partido.
La embajada de Estados Unidos, a través de un comunicado, respondió ayer que “cualquier sugerencia de que Estados Unidos haya apoyado los acontecimientos de ayer en Ecuador es infundada” y que “cualquier afirmación en el sentido de que Estados Unidos promueva golpes de Estado en Nicaragua o en cualquier parte es completamente infundada”.
Ortega vertió las acusaciones y amenazas contra los religiosos nicaragüenses después de referirse a una rebelión policial en Ecuador, contra el presidente Rafael Correa, su aliado en la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
La respuesta de la embajada norteamericana indica: “Estados Unidos valora la amistad de nuestros pueblos y afirmaciones sin fundamento de esta naturaleza socavan nuestros esfuerzos por crear una mejor relación con Nicaragua con base en el respeto mutuo”.
Por su parte, el Obispo Emérito de Granada, monseñor Bernardo Hombach, dijo que en Nicaragua falta ser tolerantes y un Estado de Derecho.
Hombach aclaró que de ninguna forma los obispos están interesados en tumbar al gobierno o sustituirlo, sino que están interesados en un diálogo abierto, sin exclusiones.
AUGURA ETAPA DE CONFRONTACIÓN
Edmundo Jarquín, coordinador del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), manifestó que el presidente Ortega actúo de forma grosera y peligrosa al reaccionar a los hechos de Ecuador, ya que hizo una derivación hacia la política nicaragüense.
“Grosera, porque arremetió con gran irrespeto contra miembros de la jerarquía católica, que desde su responsabilidad pastoral han llamado al pueblo a ejercer sus derechos. Peligrosa, porque amenazó con sacar a las turbas si el pueblo se manifiesta, con lo cual abre puertas al escenario de confrontaciones violentas, justo en un período preelectoral”, expresó Jarquín.
Víctor Hugo Tinoco, jefe de bancada del MRS en el parlamento, manifestó que a Ortega no le debería extrañar que la Iglesia o los partidos políticos llamen al pueblo a manifestarse en las calles.
Sobre la amenaza del presidente Ortega, de llevar a su gente a las calles, Tinoco dijo que está en su derecho, pero la oposición tiene que empezar a hacerlo igual que en noviembre del año pasado, cuando no se dejó intimidar.
“Por tres semanas pasaron intimidando, va a volver a lo mismo, a tratar de intimidar, pero eso ya no funciona, porque la gente sabe que si no se moviliza hoy pacíficamente y políticamente, lo que vamos a hacer es cerrar la posibilidad de cambiar las cosas y dejar abierta la posibilidad de la violencia; y eso es lo que hay que evitar”, comentó Tinoco.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A