Alrededor de 300 niños y más de 80 jóvenes de escasos recursos del barrio Nueva Vida, en el municipio de Ciudad Sandino en Managua, son beneficiados con un proyecto social de la fundación española Redes de Solidaridad.
El proyecto surgió en 1998 con la creación del barrio Nueva Vida, ubicado al oeste de Ciudad Sandino, donde fueron trasladadas unas 7 mil personas damnificadas de las zonas costeras del lago Xolotlán por causa del huracán Mitch.
“Hace 12 años nació Redes de Solidaridad en respuesta a miles de personas que fueron desplazadas por la tragedia del huracán Mitch. Con la contribución de varias congregaciones religiosas que se unieron, se hizo la construcción de unas 1,200 viviendas”, afirmó el coordinador Enrique González.
Posteriormente crearon un centro escolar y un comedor infantil que actualmente recibe a unos 300 niños de escasos recursos.
“El primer proyecto fue una escuela de primaria para los niños que vivían prácticamente en la desesperanza y se les garantizaba alimentación”, señaló González.
Según el coordinador del proyecto, uno de los principales objetivos es procurar la formación de empleos y alternativas de desarrollo en ese sector, marcado por la extrema pobreza.
FALTA DE TODO
“Es un barrio que tiene necesidades de todo tipo. No hay iluminación por las noches, calles asfaltadas, no tiene alcantarillados, tristemente no se cuenta con una organización fuerte de la sociedad civil que eleve sus demandas a las instituciones públicas”, lamentó González.
El área educativa de la fundación comprende el centro escolar para niños y la escuela técnica de capacitación laboral que atiende a unos 85 jóvenes que reciben cursos de soldadura, albañilería, serigrafía y secretariado.
“Inicialmente el proyecto con los jóvenes se abre en el 2005 con (talleres de) soldadura y serigrafía, posteriormente se abrió el de secretariado para dar cabida a mujeres. El año pasado se anexó albañilería, porque fue una especialidad bastante demandada por los jóvenes”, detalló el coordinador.
También trabajan con un grupo de 40 mujeres de escasos recursos que viven algún tipo de violencia intrafamiliar.
“Tenemos un proyecto de mujeres comercializadoras que, en algún momento, han padecido algún problema intrafamiliar y en este centro les ayudamos a recobrar su autoestima y les generamos una alternativa de trabajo”, comentó el trabajador social.
TESTIMONIOS
“Me siento bendecida por la ayuda que recibe tanto mi hijo como yo en este proyecto”, expresó Yolanda Álvarez, beneficiaria de la fundación.
Sin embargo la labor social va más allá. También cuentan con un dispensario médico que atiende a unas 30 personas diariamente con atención en medicina general, enfermería y un laboratorio de análisis clínico.
“Aquí vienen personas de todo el municipio. Se les brinda una atención integral de acuerdo a la necesidad que presente”, indicó González.
Según un estudio del Instituto de Información de Desarrollo (INIDE), en el año 2005 habían en el barrio Nueva Vida más de 3 mil 90 personas menores de 15 años.
Algunas proyecciones indican que actualmente más de cuatro mil personas menores de 18 años requieren de mayores oportunidades de desarrollo.
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