El socialismo del siglo XXI, que el presidente venezolano Hugo Chávez ha tratado de vender como la salvación de los países pobres, está cayendo.
El 52 por ciento de los votantes venezolanos apoyó a la oposición el domingo último y dejó en evidencia el fracaso del proyecto chavista, el mismo que trata de reproducir Daniel Ortega en Nicaragua.
- A criterio de políticos nicaragüenses, por el momento la pérdida de poder del presidente venezolano, en el Parlamento, tendrá poco impacto en Nicaragua en lo económico.
Según el diputado Eduardo Montealegre, el presidente Daniel Ortega tenía información de que Chávez iba a perder las elecciones y eso hizo que acelerara la decisión de que se reunieran los diputados nicaragüenses el domingo. “Ortega está preocupado de que se dé un referendo revocatorio y pierda la ayuda que ha venido recibiendo de Venezuela, y quiere recuperar la cooperación externa”, aseguró Montealegre.
Para el catedrático Orlando López, la derrota de Chávez es una pérdida nominal, pero no sustantiva. “Considero que el poder del Presidente no yace en el número de escaños que tenga en el parlamento o en lo que determine la Constitución venezolana; él se considera por encima de la ley”.
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Para Edmundo Jarquín, dirigente del Movimiento Renovador Sandinista, el proyecto del socialismo del siglo XXI es un fracaso internamente en Venezuela y en los demás países, porque nadie más se lo está tomando en serio a nivel internacional.
“El único que aparentemente se lo toma en serio es Daniel Ortega y digo aparentemente, porque lo está ordeñando, pero no tengo la menor duda de que ni Daniel Ortega cree en Chávez, ni en su proyecto, pero mientras esa vaca dé leche, Daniel Ortega la va a ordeñar. Cuando deje de dar leche, Ortega se va a acomodar a las nuevas circunstancias”, afirmó Jarquín.
Dijo que pese a la riqueza petrolera, Venezuela es el país con la más alta inflación y el único que va a tener un decrecimiento en todo el continente, este año, lo que indica que el famoso proyecto socialista ha fracasado.
En el diario El Universal, de Venezuela, la analista política Mariana Bacalao expuso que el presidente Chávez debe evaluar cuáles son las posibilidades reales de seguir adelante con su proyecto, tal y como lo concibe actualmente, “porque todo apunta a que están en barrena en cuanto a apoyo popular”.
“Si por la víspera se saca el día, Chávez está liquidado. No veo cómo Chávez vaya a revertir esa situación”, opinó Edmundo Jarquín, quien agregó que aunque el partido del presidente venezolano obtuvo mayoría de escaños en el parlamento, los resultados de ayer demostraron que ya dejó de ser mayoría en cuanto a votos.
Para Eduardo Montealegre, diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), la derrota de Chávez en la elección del domingo demuestra que “el pueblo de Venezuela está preocupado por el rumbo de su país, porque se ha demostrado que el socialismo del siglo XXI no es nada más que el comunismo del siglo XX con algunos matices”.
Tras conocer los resultados, el presidente venezolano no salió a las calles a celebrar como esperaban sus seguidores, sólo envió un mensaje en twitter que decía: “Ha sido una gran jornada y hemos obtenido una sólida victoria. Suficiente para continuar profundizando el socialismo bolivariano y democrático”.
A criterio de Montealegre, el derrumbe de Chávez es evidente porque ese 52 por ciento de votos significa que la oposición podría convocar a un referendo revocatorio para sacar a Chávez, o esperar las elecciones de 2012 para sacarlo.
“Es la primera vez que Chávez muestra una posición minoritaria”, enfatizó Montealegre .
Sin embargo, Chávez dijo ayer por la tarde, en una conferencia de prensa, que tratar de hacer ver los resultados de la oposición como un triunfo es una manipulación y los retó a convocar a un referendo revocatorio, para ver si es cierto que él ya no es mayoría.
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