Existen dos versiones en torno a la muerte de Javier Antonio López, de 22 años, quien pereció ayer producto de un disparo en el ojo izquierdo, propinado por el vigilante del Colegio Solidaridad, identificado como Noel de Jesús Castellón Pérez, de 34 años.
Los hechos ocurrieron la noche del pasado domingo en el barrio Walter Ferreti.
La Policía del Distrito Cinco, mediante investigaciones, dio a conocer que la discusión entre ambos se generó cuando el vigilante le ordenó al ahora occiso que no ingresara al interior del Centro de Estudios, pero éste hizo caso omiso. Para intimidarlo el guarda sacó su arma e hizo disparos al aire, sin embargo, la víctima se dejó ir sobre el guarda y comenzaron a forcejear hasta que el incidente desembocó en la muerte de López.
Según informaciones extraoficiales, el joven se dedicaba a ingerir licor y a robar, lo que supuestamente pretendía realizar esa noche en el colegio.
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Las autoridades policiales se presentaron en las primeras horas de la mañana de ayer, debido a una llamada que el mismo vigilante hizo, alegando que no fue nada intencional y que todo se trataba de un accidente, pero por miedo había decidido esconder el cuerpo desde la noche anterior detrás de un camión que estaba aparcado dentro de las instalaciones y después decidió colocar encima del cadáver trozos de plástico y cartones para que nadie lo encontrara.
Mientras tanto, los vecinos mencionaron que sólo escucharon un disparo, lo que no los puso en alerta, porque imaginaron que era parte del trabajo del vigilante ahuyentar a los ladrones que casi siempre rodean esa zona considerada por la Policía un área peligrosa por el accionar delincuencial.
OTRA VERSIÓN
La segunda versión la dio a conocer la señora Guadalupe López, madre del fallecido, quien aseguró que esa noche el vigilante conocido como “Magibú”, invitó a su hijo a ingerir licor en el interior del colegio, generándose la discusión cuando el supuesto homicida le exigió a la víctima que le entregara la botella de guaro y aquél al oponerse recibió el disparo en el rostro.
Tanto la víctima como el victimario residían según la afectada, en el barrio 12 de Octubre, por lo que ambos se conocían desde hace mucho tiempo.
“Mi hijo no es ningún delincuente como dice ese hombre, quien se creía el muy fuerte por andar con una pistola, me quitó lo que más quería y lo mató como un animalito”, aseguró
Sin embargo, algunos trabajadores del colegio dijeron que el guarda de seguridad tenía poco tiempo de trabajar allí y no tenía mal comportamiento, porque siempre rendía cuenta de todo lo que ocurría la noche anterior mostrando que las cosas marchaban en orden.
BAJO INVESTIGACIÓN
La Policía del Distrito Cinco se encuentra realizando el debido proceso investigativo, mientras que el guarda de seguridad está tras las rejas en calidad de investigado.

No obstante, los familiares del ahora occiso pidieron que se haga justicia en el caso que sólo les dejó dolor.
“No queremos que ese hombre salga libre, porque nadie tiene el derecho de quitar la vida”, lamentó López.
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