“El pueblo de Nicaragua tiene que despertar y tiene que pedir que rindan cuentas y que no continúen actuando ni a espaldas del pueblo, ni contra los intereses de las grandes mayorías, pero aquí la solución es la manifestación popular, sobre todo en un año preelectoral, creo que la población tiene que hacerse sentir”, dijo ayer el Obispo Auxiliar de Managua, Silvio Báez, luego de celebrar su homilía.
También hizo un llamado a “sanear la política” en el país, introduciendo valores nuevos de honestidad y solidaridad auténtica.
Respecto a que el pueblo tiene que reaccionar, el religioso dijo que los medios que utilice para ello son secundarios, pero lo que sí es necesario es que la población haga valer sus derechos, porque el político está al servicio de la sociedad no para servirse de ella.
NO IMPORTA LOS MEDIOS
De continuar con una estructura política que está tan vacía de valores éticos, lo que le espera ala nación —auguró el religioso— “es permanecer en un lamentable subdesarrollo, en una situación de pobreza cada vez más notoria y generalizada y eso es lo que no queremos para Nicaragua”.
Al momento que el obispo Báez ofrecía sus declaraciones, en el plenario de la Asamblea Nacional se realizaba una sesión extraordinaria para discutir las reformas al Presupuesto General de la República, sobre las que prefirió no referirse por tratarse de cuestiones técnicas y aunque dijo confiar en que en el parlamento hay personas capaces, indicó que “el problema no es que falte capacidad, lo que falta muchas veces es honestidad, es limpieza del corazón”.
Por lo cual insistió que su llamado es a la honestidad y el interés por el bien común de la nación.
DAR LUGAR A OTROSY “SANEAR POLÍTICA”
El Obispo también hizo un llamado a “sanear la política” en el país, introduciendo valores nuevos de honestidad y solidaridad auténtica que pasa por “dar lugar a rostros nuevos”.
“Hay que sanear la política en Nicaragua, ése es el gran reto que tiene la clase política y que la población tiene que exigir”, sostuvo el obispo Báez en declaraciones a LA PRENSA.
- La divisiones sociales cada vez son más grandes en el mundo, debido a que la riqueza genera ambición. Mientras la pobreza ha alcanzado grandes proporciones, pues dos terceras partes de la humanidad viven en pobreza, recordó el Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez.
Vimos caer bancos tras bancos, compañías que quebraban, países enteros poderosos que entran en crisis, el mundo entero vive una crisis económica, se manifiesta de mil modos, y a la raíz de esa crisis lo que hay es la idolatría del dinero y de los bienes, un sistema económico, que no conoce ni la solidaridad ni la compasión y crece y se infla indefinidamente hasta autodestruirse , apuntó Báez.
Advirtió el Obispo Auxiliar que cuando a la ambición del dinero se une el poder político, la situación se vuelve todavía más grave porque ya el dinero es poder. Si al dinero se une el poder político el ídolo es mayor y las consecuencias son más graves, dijo.
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“Creo que parte de la humildad política es que el político sepa ceder su lugar y saber que nadie es imprescindible, dar lugar a rostros nuevos y sobre todo, saberse retirar cuando la propia persona está siendo más obstáculo que de provecho” para la unidad y progreso de la nación, dijo.
CONVENCIDO QUE POLÍTICA ES CORRUPTA
Las declaraciones del religioso fueron vertidas poco después de haber celebrado la misa de las 11:00 a.m. en la Catedral Metropolitana de Managua, donde clausuró la primera Jornada Bíblica, impulsada entre el 19 y 26 de septiembre. La jornada fue calificada de exitosa por el padre Edgard Estrada, a cargo de la Escuela Bíblica, Jesús de la Divina Misericordia, de la Catedral Metropolitana de Managua.
Durante su homilía monseñor Báez afirmó: “Cada vez nos convencemos más, que la política en Nicaragua es corrupta, de que hay deseos de poder y de lo que mueve a la mayor parte de los políticos es la ambición económica, el deseo de tener”.
Sobre esto, Báez aclaró posteriormente que no se refiere a persona en particular y repitió lo que ha manifestado en ocasiones anteriores, que el gran problema de la práctica política en Nicaragua es la pérdida de valores. “Hay un lamentable vacío de valores éticos y a eso es lo que llamamos una política que está viciada, indudablemente que hay que empezar con la purificación del corazón, pero luego el pueblo tendrá que hacer valer sus derechos también”, sostuvo monseñor Báez.
RENUNCIEN A TODO ACTO DE CORRUPCIÓN
Y trajo a colación el significado del pasaje bíblico de la parábola del rico y Lázaro. “Es un llamado no sólo a ellos (a los políticos), para que piensen en Nicaragua y renuncien a esas ambiciones de poseer y de tener, y renuncien a todo acto de corrupción, que lo único que hacen es hundir cada vez más a nuestra Patria a la miseria”.
También consideró que es un llamado a la población, “porque como ciudadanos tenemos la obligación de pedirles cuenta a los políticos y de exigirles que no hagan de la política un medio de enriquecimiento personal, y que no utilicen los instrumentos del Estado para hacer pasar como legal lo que es ilícito, que no utilicen los poderes del Estado y las leyes de la nación para beneficio propio”.
“Tenemos que exigirles (a los políticos) honestidad y que vivan su participación política como servicio a la sociedad. Esta parábola nos recuerda que cuando hay esa desigualdad, cuando la sociedad se estructura de manera injusta es contrario al plan de Dios y tenemos nosotros los cristianos una gran responsabilidad”, dijo el obispo Báez.
SISTEMA POLÍTICOEN CRISIS RADICAL
En sus declaraciones a LA PRENSA el religioso lamentó que el sistema político de Nicaragua se encuentra “en una situación de crisis radical” y consideró que cualquier solución parcial que se haga en este momento sería como “un parche, un remiendo, (y) esto necesita un arreglo de raíz”.
Es por ello —dijo— que se debe “ir renunciando a las ambiciones personales de poder y de dinero, todo aquello que favorezca el bien de los más pobres, proyectos de solidaridad son bienvenidos y los alabamos, pero nos queda siempre la duda hasta dónde eso es verdad”.
Sobre todo, “en una política tan corrupta como la de Nicaragua, ya los ciudadanos en realidad no saben a quién creerle y ya no tienen confianza de creer o de apoyar un proyecto como favorable para la población y la causa es porque el sistema en totalidad está viciado”.
Insistió en que la población de forma progresiva tiene que ir haciendo oír su voz, pues mientras el pueblo no se manifieste y haga uso del derecho de pedir cuentas a los políticos, nada va a cambiar.
SOCIEDAD DESIGUAL CONTRARIO AL PLAN DE DIOS
En su mensaje el Obispo Auxiliar dijo que es momento de volver la mirada a los pobres y propiciar una sociedad cada vez más solidaria, más fraterna, “más capaces de comunión y de compasión que podamos acudir y ayudar siempre a aquél que necesita más que yo, aquél que sufre y vive excluido o en la miseria, donde está Cristo clamando hacia nosotros”.
En su reflexión sobre el pasaje bíblico en el que se habla sobre dos personas, por un lado a un rico egoísta, rodeado de lujos y despilfarrador de bienes materiales y por otro, a un pobre hambriento, señaló que la ambición desenfrenada y el vivir de modo indiferente ante la necesidad de los más pobres, no contribuye a la construcción de una sociedad justa y sobre todo es contrario al plan de Dios.
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