ZONA DE STRIKES
Se le ha ganado tan poco a Cuba a través de la historia, que no lleva trabajo recordar los triunfos. Es más, hasta les celebramos aniversarios y las recreamos a nuestro antojo.
Jonathan Robinson despuntó con un éxito en 1940. Luego se agregaron Alejandro Canales en 1952, Julio Juárez en 1972 y Porfirio Altamirano en 1976. Ahí paramos de contar. Hay otras victorias de cierta repercusión pero ninguna se aproxima a éstas, que fueron en Mundiales.
Sin embargo, no existe un solo país en el mundo con un balance positivo ante los cubanos después de un número considerable de enfrentamientos. Ni siquiera ahora, que se permite profesionales en los torneos y que se abolió el bate de aluminio. Cuba sigue siendo una referencia en el concierto del beisbol. Lo ha probado en el Clásico.
A este equipo, dueño de un extenso historial de triunfos y con un profundo orgullo por representar a su país, se enfrentará desde mañana la Selección Nacional de Beisbol de Nicaragua, durante una serie de cinco partidos de fogueo, cuyas sedes será San José de las Lajas y La Habana, donde se cierra la serie.
¿Podremos ganar un juego? Eso no es sencillo. A los cubanos no les gusta perder ni en prácticas. Sin embargo, en los últimos años como que se ha perdido el temor de jugar con Cuba. Se les sigue respetando como lo que son, los mejores, pero ya no se les teme, se les pelea y a veces hasta se les mete en dificultades como lo hizo Elvin Orozco el año pasado en Europa.
Es decir, Cuba sigue siendo un gran equipo, a pesar de que borrar la frontera entre profesionales y aficionados, cambió la correlación de fuerzas; a pesar que ya no se usa aluminio, factor que magnificaba su fortaleza; y a pesar de la pérdida de algunos valores importantes que han abandonado la isla y saltado al beisbol rentado.
Pero ante esta serie de fogueo que se avecina, uno no visualiza aquellas palizas que nos pegaban en los ochenta y que hasta desmoralizaban a la Selección. Incluso, si se repitiera alguna, no creo que haga estragos en los muchachos. Hay una mentalidad distinta y se podrán levantar.
Lo más importante ahora es que Cuba ya no nos gana con el uniforme y hasta se le falta al respeto de vez en cuando, y si se descuida, se le puede asustar y hasta derrotar.
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