Por Amir Shah
KABUL/AP
Las casillas de votaciones abrieron formalmente este sábado para elecciones parlamentarias, aunque aislados ataques coheteriles ocurrieron temprano en la mañana y milicianos del Talibán consiguieron impedir que al menos dos colegios electorales fuesen abiertos.
La votación — primera desde los fraudulentos comicios presidenciales del año pasado — es una prueba para la capacidad del gobierno de realizar una votación limpia y justa luego de meses de promesas de reformas.
Al menos dos personas murieron en las primeras horas de los comicios, y el gobernador de Kandahar sobrevivió un fallido atentado con un coche bomba, dijeron funcionarios.
Cohetes cayeron en importantes ciudades en todo el país — el primero de ellos en la capital antes del amanecer, seguido en las horas siguientes por una serie de ataques coheteriles en las ciudades orientales de Ghazni, Gardez y Jalalabad, así como en Kandahar en el sur y Baghlan en el norte. El cohete en esta última mató a dos civiles, dijo el portavoz policial Kamen Khan.
El número de ataques y la disposición de la población de acudir a las urnas será además una medida de la fortaleza de la insurgencia, que ha prometido obstaculizar el proceso.
Los cohetes al parecer fueron una advertencia de los insurgentes, que han dicho por medio de volantes y rumores en las aldeas que aquellos que voten y aquellos que trabajen en las urnas deberán estar preparados para ser atacados.
Aproximadamente 2.500 candidatos están compitiendo por 249 escaños del Parlamento. Observadores han dicho que esperan que la votación en un país que es mayormente una zona de guerra tenga problemas, pero con suerte sea aceptada por el pueblo afgano como legítima.
En Kandahar, un bastión del Talibán en el sur, los votantes se avebturaron a las urnas pese al ataque coheteril y varias explosiones en la ciudad. Una de las bombs tuvo como blanco la caravana del gobernador Tooryalai Wesa cuando se dirigía a uno de los centros de votación, pero nadie resultó herido, dijo el portavoz policial Abdul Manan.
En el distrito de Surkh Rud, en Nangarhar, el Talibán impidió la apertura de dos centros de votación, dijo un residente, Kasim, que usa un solo nombre, como muchos afganos. Milicianos estaban patrullando el área para prevenir que residentes fuesen a otras partes a votar, dijo.
En un sureño barrio de la capital, una pequeña bomba de camino estalló junto a un colegio electoral unos 40 minutos antes de la apertura, pero no causó heridos, dijeron residentes. El inicio de la votación fue demorado en el centro electoral en Dah Dana a causa del ataque.