Parte de los alimentos que consumen los niños y niñas del Hogar “Siervas del Divino Rostro” tienen que ser bien custodiados por las monjitas para evitar que sean robados. LA PRENSA/ B. PICADO

Cacos no perdonan ni a monjitas de Hogar en El Crucero

El hogar de niños y niñas “Siervas del Divino Rostro”, ubicado en El Crucero, está siendo víctima de delincuentes que se les han llevado la comida, computadoras, camas, sillas, instrumentos musicales, jabón, zapatos, ropa y hasta desmantelaron una camioneta en la que se traslada a los infantes.

El hogar de niños y niñas “Siervas del Divino Rostro”, ubicado en El Crucero, está siendo víctima de delincuentes que se les han llevado la comida, computadoras, camas, sillas, instrumentos musicales, jabón, zapatos, ropa y hasta desmantelaron una camioneta en la que se traslada a los infantes.

Pero la Policía no ha hecho nada en las múltiples ocasiones en las que se han metido a robar al hogar de niños y niñas, dirigido por 10 monjitas.

El último de los robos ocurrió la madrugada de este 14 de septiembre.

En la mañana las monjitas pidieron al conductor del Hogar que sacara del garaje la camioneta Kia para llevar a los niños y niñas a los desfiles patrios, pero se encontraron con la sorpresa de que a la camioneta le robaron el radio, el motor de arranque, el radiador, uno de los vidrios y otras piezas.

Llamaron a la delegación policial que está ubicada en El Crucero, donde dijeron que iban a mandar a los peritos porque había huellas en la camioneta, pero hasta ayer por la tarde los investigadores no habían llegado al Hogar.

“Ha habido muchos robos y la Policía no hace nada. Cuando vienen, vienen muy tarde”, dice sor Karla, la superiora en el Hogar.

“Uno llama, llama y llama (a la Policía) y nada”, dice Sor Aura, otra de las religiosas entrevistadas.

“Siempre nos tienen con el engaño (de que la Policía va a llegar al Hogar)”, completa Sor Maribel.

Sor Karla explicó que ellas han llamado no sólo a la Policía de El Crucero, sino también al Distrito Tres de la Policía de Managua y hasta el número de emergencias 118, pero nada de respuesta positiva.

Éste es uno de los puntos  por donde los ladrones hacen sus incursiones. LAPRENSA/B.PICADO
RESPUESTA DE LA POLICÍA

En la Policía de El Crucero hay dos oficiales. Uno de ellos, Erasmo Cerda, quien confirma que las monjitas presentaron la denuncia del desmantelamiento de la camioneta.

El oficial Cerda dice que la Policía no puede actuar cuando no hay pruebas suficientes y tampoco hay autor conocido de un delito como es el caso según él de los robos al Hogar “Siervas del Divino Rostro”.

“La delincuencia está avanzada”, dice Cerda. “No somos de hierro para estar clavados en un lugar (vigilando)”, agrega.

Cerda también señaló que en el caso del desmantelamiento de la camioneta del Hogar “Siervas del Divino Rostro” se llamó a los peritos de Managua. “Ya si no vienen es cosa de ellos”, dijo el oficial.

En el Hogar las monjitas atienden a unos 18 niños que educan y sostienen en coordinación con el Ministerio de la Familia (Mifamilia), pero también tienen una escuela de primaria que atiende a más de 170 estudiantes.

Sor Maribel manifestó que obtienen recursos de personas caritativas y no es justo que lo poco que consiguen para alimentar a los niños se lo roben.

“Es doloroso (que roben el alimento y las demás cosas de los niños y niñas). Le hacemos un llamado a las personas (que roban) que no tengan ese corazón”, dijo Sor Maribel.

Otra monjita, Sor Isabel, comenta que los ladrones inclusive han rondado los dormitorios donde ellas duermen y hasta han recuperado sacos con cosas robadas que dejan abandonados cuando ellas se despiertan.

Una de las monjitas observa cómo quedó desmantelada la camioneta del Hogar “Siervas del Divino Rostro”.  LA PRENSA/ B. PICADO
ROBOS GRANDES

El más grande de los robos que han sufrido son unos instrumentos musicales que les acababan de donar para los niños y niñas, entre ellos dos saxofones, dos trompetas, un bombo, entre otros.

Las monjitas no se dieron cuenta del despojo inmediatamente porque los ladrones no se llevaron las cajas, sino únicamente los instrumentos.

Otro robo grande fue cuando se robaron 70 sillas, camas y colchones.

Y de la bodega del Hogar se han robado zapatos y ropa de los niños, así como granos básicos, sopas Maggi y otros alimentos que son donados.

En el caso de los alimentos, éstos están guardados en una zona del hogar que las monjitas llaman “clausurado”, porque es un sitio donde sólo ellas pueden entrar.

Sor Maribel explicó que ellas viven solas con los niños y niñas, no hay ni un solo varón en la noche que las acompañe y están solicitando a alguien o alguna empresa que les done el pago de un vigilante para que cuide el Hogar sólo por las noches.

La religiosa indicó que “tal vez la gente cree que tenemos dinero”, pero la realidad es que ellas se sacrifican para conseguir el alimento de los niños, algunos de ellos huérfanos y a veces hasta en riesgo. “Son los niños más pobres de El Crucero”, dijo Sor Maribel.

Las religiosas hicieron también un llamado a las personas de buen corazón para que les apoyen con ayudas para los niños y les puedan visitar en El Crucero, del parque una cuadra a Las Nubes, media cuadra al sur.

También las pueden llamar al teléfono convencional 22 91 23 40.

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