Profesores y alumnos del colegio La Esperanza del barrio La Chureca, así como pobladores del barrio Acahualinca se desbordaron ayer desde horas de la mañana a la casa donde eran velados los tres niños que se ahogaron la tarde del pasado domingo en la poza Los Martínez, Managua.
Los hermanos Félix Manuel y Bismarck de Jesús Blandón Blanco, con su primito Engel Josué Ruiz Argüello serán sepultados la mañana de hoy dejando un vacío no sólo a sus progenitores, sino también a sus profesoras que no pudieron evitar las lágrimas frente a los féretros.
Margarita Blanco Alvarado, de 55 años, abuela y tía de las víctimas, dijo que como cristiana ha estado orando a Dios para que perdone la rebeldía de los niños. “Los chavalos aprovecharon que su madre andaba trabajando y salieron a bañarse, eran siete niños, pero un ángel salvó a los otros”, dijo entre sollozos la abuela materna de los ahora fallecidos.
Ernesto Sánchez, de 37 años, vecino de los pequeños, conmocionado en la vela dijo que los niños fallecidos eran amigos de sus hijos y que la tragedia les ha impactado hondamente.
Sánchez, junto con más de veinte personas del barrio, desde las 5 de la mañana de ayer salieron rumbo a la poza a buscar los cadáveres de Bismarck y Engel, que faltaban por ser rescatados.
UNIDAD ANTE TODO
Sergio de la Cruz Guerrero Dávila, de 28 años, quien labora en La Chureca y vecino de los niños, dijo que se sumó a la búsqueda de los cuerpecitos desde tempranas horas de la mañana de ayer porque las instituciones de socorro nunca llegaban.
Explicó que él cargó el cadáver de Engel desde la poza hasta la casa donde fueron velados. Parientes de las tres víctimas agradecen al barrio la solidaridad manifestada.
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