BRUSELAS/ AFP
La Iglesia católica belga, conmocionada por un escándalo de pedofilia sin precedentes, se comprometió ayer a prestar más atención a las víctimas, tras la publicación de más de un centenar de testimonios sobre abusos sexuales, que suscitaron “el dolor” del Papa.
“Tenemos que escuchar sus preguntas para restablecer su dignidad y ayudarlas a superar el dolor que tanto han sufrido”, declaró a la prensa el primado de Bélgica, André-Joseph Léonard, tres días después de la publicación de un demoledor informe con 124 testimonios de abusos sexuales cometidos desde hace varias décadas por religiosos en Bélgica.
Monseñor Léonard también “reiteró su llamado a que los culpables confiesen, admitiendo que los pedidos precedentes en este sentido “no fueron escuchados”. “De los errores del pasado queremos aprender la lección necesaria”, añadió.
El informe de la Comisión para el Tratamiento de Demandas por Abusos Sexuales en una Relación Pastoral, creada por la Iglesia pero dirigida por un siquiatra independiente, Peter Adriaenssen, reveló haber recibido entre enero y junio de 2010 cerca de 500 quejas de las víctimas. El profesor Adriaenssen también anunció que 13 personas se habían suicidado.
“Naturalmente, el Papa siente mucho dolor” tras la publicación de ese informe, declaró ayer el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, a la televisión belga RTL-TVI.
La Iglesia belga aseguró ayer que examinaba la creación de un “centro de reconocimiento, reconciliación y cura” para suceder a la Comisión.
La asociación Derechos Humanos en la Iglesia, que reúne a víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes, se declaró decepcionada por la falta de independencia de este futuro organismo, todavía por perfilar.
Monseñor Léonard no comparte su opinión. “Si tenemos que razonar así, habría que concluir —dice— que hay que suprimir enseguida el matrimonio, porque la mayoría de los casos se producen en las familias”.
La comisión de Justicia de la Cámara de los Diputados belga abordará el viernes este asunto durante un debate que se anuncia animado. Los socialistas ya denunciaron “intentos de privatización de la justicia” por la Iglesia, con la creación de su nueva estructura de acogida.
Tras los escándalos que golpearon a las iglesias alemana, irlandesa y estadounidense, entre otras, un diluvio de demandas inundó a la Iglesia belga tras la dimisión el 23 de abril del obispo de Brujas (noroeste), Roger Vangheluwe, quien reconoció haber abusado sexualmente de su sobrino. Roger Vangheluwe anunció el domingo su jubilación fuera de su antigua diócesis, pero muchas voces piden que sea reducido a laico. Al respecto, Léonard dijo esperar una decisión del Vaticano “en un plazo razonable”.
Un religioso flamenco pedófilo, Eric Dejaeger, acusado de abusos sexuales por víctimas en Canadá, prestó declaración ayer ante la policía belga, pero no fue detenido por no existir una demanda formal de extradición.
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