Para Judit Ganes-Chase, presidenta y fundadora de la empresa consultora J. Ganes Consulting, tanto productores como exportadores de café a nivel centroamericano deben aprovechar el buen momento que tiene el sector, al ser beneficiados por los precios récords que se registran este año.
Ganes-Chase es experta internacional en investigación independiente, especializada a nivel mundial en alimentos e industrias agrícolas.
Luego de que a finales del siglo anterior se reportaran precios cercanos a los 40 dólares por quintal, 2010 ha sido un excelente año. En agosto la cotización de saco de café superó los 175 dólares en la Bolsa de Nueva York. Se mantiene arriba de los 150 dólares en septiembre.
En todos los países productores de café, especialmente a nivel de Centroamérica, como Nicaragua, el excelente precio anima a los caficultores y exportadores.
En Nicaragua se mantiene como el primer rubro de exportación del país, con 287.32 millones de dólares acumulados en el año, de acuerdo al Centro de Trámite a las Exportaciones (Cetrex).
Ganes-Chase afirma que hay que aprovechar el buen momento, pero no esperar que siga la tendencia.
“Los precios ahorita están bien fuertes, probablemente seguirán subiendo, pero no hay una certeza. (…) Al final la gente debe aprovechar los precios que hay en el momento y no ser muy codiciosa y pensar que los precios van a seguir y que es una mina de oro”, afirma.
La manera de aprovecharlo los caficultores, según Ganes-Chase, es guardar parte del dinero adicional que están obteniendo e invertirlo en las fincas para hacerlas más eficientes.
- Este año Judit Ganes-Chase fue nombrada por la Asociación de Cafés Especiales de Estados Unidos en su Consejo de Relaciones Internacionales, para coordinar el Reporte Anual sobre Estados de Café.
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“Invertir en fertilizantes, en mejorares prácticas de siembra y caminos, para poder tener fincas más eficientes para que en el momento en que el precio baje, puedan sobrevivir, porque el costo de producción sería menor, el rendimiento de la finca sería mejor”, recomienda.
También es sano que el cafetalero pague “las deudas acumuladas para no tener la carga financiera” en tiempos malos.
A nivel de Nicaragua el sector cafetalero ha reconocido la necesidad de obtener financiamiento para poder reemplazar las plantas que ya no dan un grano de calidad. La experta señala que es un punto que debe ser priorizado.
“Cuando hay buenos precios es buena oportunidad de hacer renovaciones, porque al final te están pagando más por el café que tenés. En este caso es aprovechar los precios altos, replantar, y cuando el precio caiga, entonces ya tenés café en renovación esperando que el precio vuelva a subir”, analiza.
MERCADEAR MEJOR CAFÉ NICARAGÜENSE
Ganes-Chase encuentra excelentes oportunidades para el café nicaragüense en los mercados mundiales, donde está siendo muy cotizado. No obstante, dice que está en desventaja con respecto a países como Guatemala y Costa Rica, por la fuerte campaña de mercadeo que le hacen, y donde el grano nicaragüense puede perder terreno.
“Hay que seguir el ejemplo de Costa Rica y Guatemala, que han logrado subir la imagen del café de ellos arriba del resto de Centroamérica, promocionando el café por un lado, por el otro invirtiendo técnicamente en agronomía para que el café sea de mejor calidad y sea más atractivo”, dice.
La especialista indica que aun cuando Nicaragua tiene igual un programa de estímulo de la calidad de su café, a través de la Taza de la Excelencia, a nivel internacional no se mercadea lo suficiente.
“Eventos como la Taza de la Excelencia, lo que te ayuda por un lado a que el productor compita para realmente llegar a esos niveles (de calidad). Y aunque sólo uno ganó, todos los cafés que vienen para abajo la gente los requiere y también le da nombre a la zona donde se produce y al país”, asegura.
Dice que igual de importante es certificarlo en que se cumplen las mejores prácticas de producción.
QUIEN TOMA CAFÉ QUIERE SABER DE DÓNDE SE ORIGINA
Ganes-Chase afirma que cada vez el consumidor del café a nivel mundial se vuelve más exigente, lo que incluye el interés de conocer la “historia” del mismo.
“La trazabilidad es decir este café vino de una finca de una montaña de Jinotega a 1,500 metros de altura. Básicamente es promocionar su historia. Realmente al consumidor le interesa eso para conocer que toma un café diferenciado”, afirma.
Ese interés, afirma, lo tiene el consumidor del café especial para entender de dónde viene para identificarlo. “Le interesa la experiencia y no sólo el sabor y pagará un buen precio”, dice.
En este sentido, la experta señala que si bien el café producido en Nicaragua logra competir entre los mejores por su calidad, está en desventaja con respecto “a la percepción” del consumidor; el que ofrecen Costa Rica y Guatemala es mejor porque “lo han mercadeado muy bien”
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