CORRESPONSAL/JINOTEGA
La Comisión Ambiental de Jinotega, la delegación del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), la Alcaldía de San Rafael del Norte y representantes de la empresa Tabacos del Norte de Nicaragua acordaron, en reunión realizada ayer, frenar los trabajos de dragado en el río Viejo o Nacascolo, que comenzaban a realizarse a la altura de la comunidad de Namanjí.
El dragado, coincidieron las autoridades, “ocasionaría la contaminación ambiental del río”, de acuerdo con un acta del Concejo de San Rafael del Norte.
La Presidenta de la Comisión Ambiental de Jinotega, María Teresa Centeno, reveló que “nosotros actuamos porque esa empresa no tenía estudio de impacto ambiental para realizar el desvío, dragado y represar aguas del río Nacascolo, para regar grandes plantaciones de tabaco en Estelí y las graves consecuencias que ello conlleva a la biodiversidad. Tampoco cuentan con el permiso ni aval de la Alcaldía del municipio”.
El dragado también afectaría económicamente a más de mil pequeños y medianos productores de granos básicos, hortalizas y ganadería mayor y menor, ubicados en Namanjí, El Coyolito, Colón Abajo y Arriba, Campos Azules, Los Llanos de Colón, El Valerio y Santa Bárbara, ya que en el verano no tendrían agua para bañarse, regar cultivos y mantener el ganado.
El delegado del Marena en Jinotega, Víctor Castro, alegó en la reunión “no haber dado permiso para que dragaran el río”, aunque un manuscrito firmado por él autoriza a la empresa tabacalera desviar las aguas de Nacascolo.
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