El activista del orteguismo, Efraín Ismael Rivas, quien es acusado de robarle una cámara fotográfica a un trabajador del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), no se presentó a la primera audiencia programada para el día de ayer, alegando razones de trabajo.
La juez Tercero Distrito Penal de Audiencia de Managua, Henriette Casco, reprogramó la audiencia para el próximo lunes 20 de septiembre.
“Ésta es una mala señal, cuando ya hacen eso es que las cosas no van (bien), va a buscar él (Rivas) sus influencias para evitar que la justicia caiga sobre él”, dijo la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia.
El hecho ocurrió el 16 de octubre del 2008, hace casi dos años, y todavía no se ha recibido justicia, se lamentó Héctor Calero, funcionario del Cenidh, a quien Rivas le habría arrebatado la cámara.
Ese día un grupo de trabajadores de la Dirección General de Ingresos (DGI), afines al Frente Sandinista (FSLN), agredieron a funcionarios del Cenidh cuando se encontraban frente al Ministerio Público acompañando a representantes de la sociedad civil que estaban siendo indagados.
En las afueras del Ministerio Público Calero tomaba fotografías a los trabajadores de la DGI, que intentaban volcar la camioneta en cuya tina estaba ubicado el trabajador del Cenidh.
La presidenta del Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia, recordó que el acusado está plenamente identificado porque está grabado el momento en que le arrebató la cámara a Calero y salió corriendo entre los policías, sin que lo detuvieran.
Núñez de Escorcia indicó que el caso no sólo se trata del robo de la cámara, sino también de la exposición de personas al peligro en que incurrieron las turbas orteguistas.
“Casi le dan vuelta a la camioneta donde (también) yo estaba”, recordó Núñez de Escorcia.
Sobre la ausencia de Rivas ayer en la audiencia, Núñez de Escorcia dijo: “Tal vez no pudo reunir a los suficientes CPC (Consejos del Poder Ciudadano, órganos del Frente Sandinista de Liberación Nacional) que vinieran aquí a hacer barra para montar otro espectáculo en el menor de los casos, u otra agresión. Es una de las formas para evadir la justicia y para que las cosas queden en la impunidad”.
También recordó que Rivas y las personas que estaban con él para agredir a los funcionarios del Cenidh y de la sociedad civil “no actúan por propia cuenta, ellos son protegidos por la pareja presidencial”, en alusión al presidente Daniel Ortega y la Primera Dama, Rosario Murillo.
Héctor Calero indicó que no pierde las esperanzas de que se haga justicia en el caso.
“Esperamos que el 20 (de septiembre) no haya más retrasos y se haga la primera audiencia. La confianza es lo último que se pierde”, dijo Calero.
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