Dar aumentos salariales en el sector público en el 2011 es un tema en el que no logran ponerse de acuerdo en las negociaciones entre el Gobierno de Nicaragua y la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), según reconoció el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, en una entrevista en Canal 8.
Las negociaciones entre FMI y Gobierno se desarrollan del 9 al 17 de septiembre.
Rosales dijo que sí está “en la mesa de negociación” la incidencia que tiene en la presión salarial el tema del bono-regalo que reciben más de 130 mil empleados públicos fuera del presupuesto.
Dijo que “la preocupación” del FMI está “ligada a que si verdaderamente los salarios de Nicaragua corresponden al nivel de crecimiento de la economía”, tomando en cuenta que el Producto Interno Bruto (PIB) el año pasado decreció -1.5 por ciento.
El FMI pide que el Gobierno aclare cómo es que pretende dar incrementos salariales adicionales a los 529 córdobas del bono-regalo, si este año el crecimiento económico se estima en no más del 3 por ciento.
Rosales dijo que “desde el punto de vista frío y técnico es posible llegar a la conclusión de que no hay que incrementar salarios” el próximo año.
No obstante, el Gobierno intentará presentar una propuesta que conjugue ambas situaciones, asegurar la estabilidad fiscal y dar aumentos salariales, según han dado a conocer.
REFORMA SE RETRASA
También están revisando con el FMI las proyecciones de la inflación para el cierre del año, como consecuencia de los efectos al alza en los precios de los alimentos el último mes, especialmente el frijol.
A pesar de la urgencia del Gobierno de disponer de recursos económicos adicionales para dar atención a los miles de afectados por las recientes lluvias, y al daño en la infraestructura vial, éste no ha enviado aún la propuesta de reforma tributaria a la Asamblea Nacional, según confirmó este Diario.
El primer secretario de la Asamblea Nacional, el diputado liberal Wilfredo Navarro, criticó la tardanza en mandar la propuesta de reforma, debido a que retrasa más su aprobación por parte del parlamento.
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