Justo en la semana de las efemérides patrias, que es cuando recibe más visitantes, la Hacienda San Jacinto enfrenta una serie de graves problemas: falta de agua y luz, cobros ilegales de un policía por acceder al histórico sitio y hasta carencia de servicios sanitarios, según constató ayer LA PRENSA.
Los visitantes adultos, extasiados con la historia de la primera guerra nacional y centroamericana, llegaron desde diferentes puntos del país con el objetivo de recrear y educar a los más pequeños, generalmente alumnos de primaria y secundaria, sin sospechar de las malas condiciones a las que se iban a enfrentar durante su estadía.
“¿Cómo es posible que abran en estos días y nos reciban así? No hay agua, ni servicios higiénicos, ya hemos venido en varias ocasiones y siempre hay problemas, andamos con niños y nos piden hacer sus necesidades. Los hemos tenido que mandar allí, escondidos, al aire libre o en la casita de la esquina, donde cobran cinco pesos”, denunció la maestra María Auxiliadora Valle, del Centro Escolar Carlos A. Bravo, de la ciudad de Granada. La educadora visitó ayer la Hacienda San Jacinto junto a 173 estudiantes de primaria.
A toda voz se escuchaban palabras de fastidio y aflicción de parte de los docentes, quienes repetían reiteradas veces: “Si venimos aquí fue sólo para cumplir, porque está dentro del plan de estudio”.
- Los corrales boscosos que el 14 de septiembre de 1856 sirvieron de campo de batalla, hoy están siendo utilizados como terrenos para paseos en caballo. Los vendedores ambulantes se apiñan en las zonas sombreadas ofreciendo sus productos y los chavalos corren de un lugar a otro, sin prestar atención a las enseñanzas brindadas por los guías. Los vendedores y los hombres de los caballos nos miran de manera irrespetuosa, hasta miedo nos da, porque uno aquí viene para aprender y relacionarse con gente educada, expresó Victoria Moreno, alumna del Experimental México.
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Carla Méndez, responsable del museo desde hace 11 años, reveló que el problema se debe a la falta de combustible en la planta de energía eléctrica, la cual no permite la extracción de agua de un pozo aledaño a la zona. “Tuvimos problemas con la bomba de agua, ya que ésta no funciona sin luz, esperamos que pronto se normalice”, declaró Méndez.
“No hay condiciones. Año con año, tanto dinero que les entra y no hacen nada, tienen una mentalidad mercantilista. Cuando nos quejamos, uno de los que trabajan aquí nos dijo que esto no era restaurante”, relató alterada la profesora Miriam Gutiérrez, del mismo centro escolar granadino.
CLEMENTE GUIDO: PROBLEMAS SON MOMENTÁNEOS
Por su parte, Clemente Guido, presidente de la junta directiva de la casa hacienda San Jacinto, argumentó que de casualidad fue ayer que se les arruinó la bomba, porque siempre ha estado funcionando. Asimismo, anunció que a más tardar hoy se restablecerá el servicio de agua.
Según Guido, lo que existe para este año es una partida de 60 mil córdobas para mantenimiento general de la casa hacienda durante las Fiestas Patrias. No obstante, para el 2011 contarán con un monto asignado en el Presupuesto General de la República.
“Hemos invertido (los 60 mil córdobas) en la reparación de la bomba, que estaba descompuesta en un inicio, eso nos costó 15 mil córdobas. Estamos haciendo el reclamo a la empresa ( ) mañana llega un grupo de trabajadores a cortar el monte, tenemos que comprar desde productos de limpieza, y contratar personal extra, son alrededor de 12”, expuso Guido.
POLICÍA “COBRADOR”
Según el libro de registro de la boletería del museo, ayer se reportó la visita de 1,355 estudiantes, 110 profesores y 11 padres de familia.
El costo de la entrada al lugar para los estudiantes es de 10 córdobas, mientras que para adultos y público en general es de 20 córdobas, algo que no le agrada a todos los visitantes.
“Debería ser gratuita la entrada, venimos desde largo y estos sinvergüenzas nos rebajaron sólo cinco pesos por cabeza, ¿y a dónde va todo ese dinero que le exprimen, si ni se ve?”, se preguntó una maestra de un colegio público, quien prefirió omitir su nombre por temor a recibir represalias de las autoridades del Ministerio de Educación (Mined).
Aprovechando la exasperación de sus colegas, Ninoska Cantilla, docente de expresión artística del colegio Experimental México, denunció que un policía revendió más caro los boletos de entrada a más de 40 alumnos. “Yo fui testigo, pero como están vestidos así, uno tiene miedo. No entiendo cómo los responsables hacen para regular (la llegada de los visitantes), la gente entra como manada de ganado, creo que debería haber una programación de visitas”, propuso.
Ante esta situación, Guido manifestó que ya tomaron cartas en el asunto al expulsar del lugar al policía “cobrador” e informaron a la estación policial de Tipitapa.
Asimismo, el funcionario agregó que hay una estricta instrucción de que cuando llega un bus con muchachos y no van preparados con dinero para entrar, el coordinador tiene la autorización de llegar a un acuerdo con los centros educativos visitantes.
“Es increíble, me parece más increíble que la gente le pagaba. Le hago un llamado a todos los visitantes, la única persona autorizada para cobrar o bajar el precio del boleto es la cajera oficial, que te tiene que dar por obligación un boleto”, dijo Clemente Guido.
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