WASHINGTON/EFE
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, trató de quitar hierro a la polémica generada por las declaraciones de ayer de su Secretaria de Estado, Hillary Clinton, al afirmar que “no se puede comparar” la realidad mexicana con lo que vivió Colombia hace dos décadas.
“México es una democracia amplia, con una economía creciente y como consecuencia no puedes comparar lo que está pasando en México con lo que ocurrió en Colombia hace 20 años”, expresó Obama, en una entrevista concedida al diario en español La Opinión, de California.
Ayer, Clinton creó una gran polémica al referirse a las redes organizadas de drogas que —según dijo— están “haciendo causa común con lo que podríamos considerar insurgencia en México y en Centroamérica”. Inmediatamente, la canciller mexicana, Patricia Espinosa, afirmó que “no comparte” la visión de Clinton”.
Además de Obama, otros altos cargos del Gobierno han tratado de matizar las declaraciones de Clinton, entre ellos el Secretario de Estado adjunto de EE.UU., para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, quien subrayó que la secretaria quiso hacer hincapié en “el incremento de la violencia, pero no bajo términos de insurgencia”.
Obama también abordó el tema de la reforma migratoria, que no ha sido capaz de impulsar desde que llegó al poder.
“No me disculpo por el hecho de que he sido un partidario constante y fuerte de la reforma migratoria. De alguna manera hay una visión poco realista respecto a lo que puedo lograr por mí mismo”, dijo.
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