Forenses buscan evidencias en la zapatería donde fueron asesinadas 17 personas en San Pedro Sula. LA PRENSA/AFP/STR

Atribuyen a pandillas matanza en zapatería

Las autoridades de Honduras atribuyeron ayer a pandillas la matanza de 17 trabajadores de una zapatería artesanal, perpetrada el martes en San Pedro Sula, mientras el país sufre, al igual que El Salvador y Guatemala, altos índices de violencia por la actividad de esos grupos.

 

TEGUCIGALPA/ACAN-EFE

Las autoridades de Honduras atribuyeron ayer a pandillas la matanza de 17 trabajadores de una zapatería artesanal, perpetrada el martes en San Pedro Sula, mientras el país sufre, al igual que El Salvador y Guatemala, altos índices de violencia por la actividad de esos grupos.

El Ministerio de Seguridad y el Ministerio Público (Fiscalía) bajaron ayer de 18 a 17 la cifra de muertos y confirmaron que la principal hipótesis es que la masacre fue producto de enfrentamientos entre pandillas, aunque no han establecido las causas concretas.

El ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, informó que las investigaciones preliminares indican que la matanza fue cometida por tres hombres armados con pistola calibre nueve milímetros y fusiles AK-47 y 2-23, que llegaron al lugar y huyeron en un automóvil en el que esperaban dos cómplices.

El ministro presentó retratos-robot de dos de los tres supuestos autores de la matanza, elaborados con ayuda de testigos protegidos. Álvarez lamentó el suceso y calificó a los asesinos de “monstruos” y “máquinas de matar”.

El fiscal general de Honduras, Luis Rubí, explicó, en alusión a los responsables, que “es inconcebible cómo puede haber seres humanos que pueden llegar a tener este tipo de actitudes…”.

Según las autoridades hondureñas, la fábrica de zapatos se encuentra en una zona de San Pedro Sula considerada “caliente” por su fuerte actividad delictiva y controlada por la Mara 18.

Álvarez apuntó que una posible causa de la matanza es que entre los obreros de la zapatería hubiera algunos “simpatizantes” de la pandilla Mara Salvatrucha, principal rival de la Mara 18. El ministro desvinculó al dueño de la zapatería, Miguel Alas, cuyo hijo murió en dicha actividad delictiva.

El portavoz del Ministerio Público en San Pedro Sula, Elvis Guzmán, dijo que la matanza también podría ser una venganza contra Alas porque se negaba a pagar el llamado “impuesto de guerra“, extorsión de los pandilleros para permitir que los negocios y las rutas de transporte funcionen.

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