EL SALVADOR/ACAN-EFE
Entre un 40 y un 60 por ciento de las rutas del transporte colectivo no operan ayer en El Salvador ante el temor a ataques por parte de pandillas, informaron fuentes del sector, mientras el Gobierno no descarta que las amenazas respondan al hallazgo de la Policía de un escondite con dinero.
“Esto se debe a las amenazas hechas (…) por bandas delincuenciales que se dedican a la extorsión”, informó el presidente de la Federación de Cooperativas de Empresarios Transportistas Salvadoreños (Fecoatrans), Catalino Miranda.
El subdirector de Policía Nacional Civil (PNC), Mauricio Ramírez, confirmó que seis presuntos pandilleros de la Mara 18 (M-18) fueron capturados anoche en la localidad de Ilopango (al este de San Salvador) cuando distribuían amenazas anónimas exigiendo a los comercios que no abrieran sus puertas.
Aunque no se conoce por el momento las causas de las amenazas, el directivo de Fecoatrans no descartó que puedan estar relacionadas con la aprobación, el pasado 1 de septiembre, de una ley que penaliza la pertenencia a pandillas y eleva hasta diez años las penas de cárcel por este delito.
El Ministro de Justicia y Seguridad Pública, Manuel Melgar, admitió que no descartan que las amenazas estén vinculadas con el hallazgo, entre el jueves y sábado pasados, de un escondite con al menos dos barriles en los que se encontraron 10.2 millones de dólares, aunque pidió no hacer casos a “rumores”.
El ministro de Defensa, David Mungía Payés, citó informes de inteligencia en los que se advierte de que desde las cárceles “estaban ordenando algunas actividades desestabilizadoras”, como la rebeldía de los reclusos, paralización del transporte y atentados, aunque aseguró que la situación “está controlada”.
Miranda afirmó ayer que en lo que va del año han sido asesinados 112 conductores, cobradores y empresarios del transporte y 19 unidades han sido quemadas.
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