COPIAPO/AFP
El rescate de los 33 trabajadores atrapados en una mina del norte de Chile, quienes ayer iniciaron su segundo mes de confinamiento, avanza con dos perforaciones, mientras la justicia designó un interventor para la empresa dueña del yacimiento.
La primera perforación, a cargo de una máquina Strata 950, alcanzó los 90 metros sobre un total de 700, expresó el ministro de Minería, Laurence Golborne.
En tanto una segunda máquina, a cargo del llamado Plan B y que comenzó a operar el domingo, había alcanzado los 26 metros sobre un total de 630, aunque por la tarde detuvo sus operaciones por una falla en uno de sus cables.
“La T-130 tiene un problema mecánico y va a estar trabajando nuevamente en cualquier momento. Están buscando los repuestos, depende simplemente de eso, no es ningún problema fuera de lo normal”, explicó por su parte el ingeniero a cargo de las operaciones de rescate, André Sougarret.
El ingeniero ratificó además los plazos previstos para las operaciones de rescate. “Reitero, se mantienen las estimaciones que siempre hemos dicho: principios o mediados de noviembre como muy temprano”, señaló.
Un tercer equipo iniciará sus operaciones en las próximas dos semanas para ampliar a tres las alternativas de rescate de los mineros, en una suerte de sana competencia entre empresas que luchan por rescatarlos lo antes posible.
“Aquí hay una sana competencia entre las tres compañías y obviamente cada una quiere ser la primera en llegar y rescatar a los mineros”, indicó Golborne, al presentar en rueda de prensa los planes de rescate.
La gigantesca operación, que involucra a más de un centenar de ingenieros, médicos y operarios, entre otros, tendrá un costo de “varios millones de dólares”, señaló Golborne.
La operación va a costar “varios, varios millones de dólares, pero esa información sólo le fue entregada al presidente de la República (Sebastián Piñera) y él decidirá si en algún momento la hace pública”, señaló.
Golborne informó además a periodistas que los familiares de los mineros atrapados acordaron evitar celebraciones en el lugar del campamento durante la conmemoración de las fiestas patrias chilenas (18 y 19 de septiembre), que este año coincide con el bicentenario de la Independencia. “Hubo una reunión con los familiares” y se estuvo de acuerdo en que “ésta no es una zona de celebración”, precisó Golborne.
El ministro explicó además que el mayor riesgo de la operación es que durante el tiempo que se extienda el operativo se produzca una emergencia médica al interior de la mina.
“Un problema de salud que para cualquiera de nosotros en la superficie es relativamente trivial, como por ejemplo una apendicitis, para ellos sería gravísimo, porque están a 700 metros de profundidad y no podemos enviarles un médico. Así que estamos cruzando los dedos para que no ocurra nada grave en ese sentido”, señaló.
Por su lado, el gerente de riesgos del equipo rescatista, René Aguilar, confirmó que hoy los mineros podrán ver por televisión el partido de futbol entre Chile y Ucrania. La transmisión se hará por fibra óptica que logró instalarse por el ducto que conecta a los mineros con la superficie.
Las familias recibieron ayer varias cartas escritas por los mineros que quedaron atrapados el 5 de agosto tras un derrumbe en la mina San José, en el desierto de Atacama, 800 km al norte de Santiago.
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