En el Hospital Lenín Fonseca hay dos pacientes ingresados en fechas diferentes, la condición es lamentable y se desconoce la identidad de éstos, por lo cual las autoridades hospitalarias solicitan apoyo para dar con la familia de los internados.
Uno de los casos está en la Sala de Neurocirugía de Varones, cama 21, y el paciente fue llevado el pasado 26 de julio a ese centro asistencial, pero no se especificó si fueron los bomberos o la Cruz Roja.
El paciente sufre etilismo crónico, con dificultad dice ser de Ciudad Sandino y que se llama Alexander Dávila.
LO VISITARON
Pacientes de la misma sala indicaron que el domingo llegó un anciano de poco hablar, de aspecto humilde, dijo ser el progenitor de Alexander y que vive en el barrio Los Pescadores, de Managua, pero no se llevó al paciente y no dijo nada y mucho menos si era su familiar.

Lo acompañaba una joven que se mostró nerviosa e indicaron que el paciente trabajó de cargador en el Mercado Oriental, una vez se cayó y quedó en el estado que se ve actualmente. Los supuestos parientes no regresaron al hospital.
El internado ha perdido la visión, pues refiere que no ve nada; no se siente el cuerpo ni puede ponerse de pie. La piel del afectado está manchada y tiembla permanente supuestamente por la necesidad de licor, comentaron algunos paramédicos, los que temen se complique.
Alexander sobrevive de la ayuda que le dan los demás pacientes y del Hospital Lenín Fonseca.
Las autoridades de ese centro asistencial piden a las personas que conozcan al señor conocido como Alexander, le den aviso a los familiares de éste para que lleguen a retirarlo.
OTRO CASO
En la cama 43 de la Sala Cuidados Intermedios del Lenín Fonseca, desde el pasado 17 de agosto, está un paciente remitido del Roberto Calderón.
El internado tiene fractura en la cabeza por razones desconocidas. Dice llamarse Simón Rivera y que vive en Bolonia.
En el caso de este paciente todavía no ha llegado nadie a reconocerlo al centro asistencial, dijeron los doctores.
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