Aunque el Ministerio de Educación (Mined) consiguió alfabetizar a más de 400 mil iletrados en los últimos tres años, el Consejo de Educación de Adultos en América Latina (CEAAL) señaló que urge abrir más el acceso a la educación de adultos para que esta población no regrese al analfabetismo.
Hasta ahora las ofertas educativas del Mined se basan en alternativas regulares formales que se apegan a un currículo que debe ser profundizado, principalmente en las materias de matemáticas y español, según Yadira Rocha, representante del CEAAL en Nicaragua.
Según la encuesta de hogares para la medición de la pobreza en Nicaragua, elaborada por la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (Fideg), muestra que en el 2009 la tasa de analfabetismo era de 16.2 por ciento y en el 2005 era de 18,4 por ciento.
La mayor cantidad de iletrados está en la zona rural, según la encuesta aplicada en 1,732 hogares de 93 municipios del país, en 2009 había un 26.1 por ciento de iletrados en la zona rural y 29 por ciento en 2005.
Mientras en la zona urbana los niveles de analfabetismo no superan el 10 por ciento actualmente.
Hoy el CEAAL presentará un monitoreo sobre el cumplimiento de los objetivos del Programa Educación para Todos, referidos a la educación de adultos entre el 2005 y el 2009.
Este monitoreo detectó que el país ha avanzado en el tema de la alfabetización, sobre todo en lo que respecta a la cobertura lograda a través de campañas masivas. Pero hace falta accesibilidad.
Según las cifras del Mined, los índices de analfabetismo en el país, hasta este año, es de 3.3 por ciento a nivel nacional, aunque hay sitios como la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS) donde los niveles de analfabetismo podrían superar el siete por ciento.
Rocha destacó que la tarea del Mined ahora es asegurar ofertas educativas a esta “masividad” que ya fue alfabetizada y de esta forma evitar que vuelvan al analfabetismo.
El tercer objetivo del Programa Educación para Todos establece que los países deberán “velar porque sean atendidas las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y adultos mediante un acceso equitativo a un aprendizaje adecuado y a programas de preparación para la vida activa”.
Asimismo, mandata “aumentar de aquí al año 2015 el número de adultos alfabetizados en un 50 por ciento, en particular tratándose de mujeres, y facilitar a todos los adultos un acceso equitativo a la educación básica y la educación permanente”.
Pero Rocha enfatizó que para conseguir estas metas, el país deberá replantear las modalidades y currículo ofrecido a los jóvenes y adultos que ingresan al sistema educativo público.
“Se está haciendo un gran esfuerzo por ofrecerla, pero casi nadie llega. El problema está en como tener una modalidad que sea pertinente y apegada a las características de las personas (que requieren de la educación de adultos)”, aseveró Rocha.
El Mined ofrece modalidades regulares y no regulares, pero estas alternativas no garantizan acceso porque, según Rocha, no son flexibles.
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