A pesar de la revolución que impulsó el Frente Sandinista para implementar cambios estructurales a todos los niveles en la sociedad nicaragüense, tras derrotar la dictadura de Anastasio Somoza, “hay más continuidades, que ruptura”, afirma Salvador Martí, uno de los editores del libro Nicaragua y el FSLN, ¿Qué queda de la revolución? , presentado recientemente en el país.
Martí, quien trabajó en la publicación con David Close, explicó que el libro comprende la investigación y análisis de 12 autores, sobre distintos ámbitos, y que están vinculados a Nicaragua desde hace años.
Entre los temas desarrollados van desde las políticas agrarias, hasta la forma de hacer política en la actualidad. “Se ha impuesto lógicas clásicas tradicionales de toda la vida”, indicó Martí, quien explicó que lo que se pretendía era demostrar las continuidades en la historia, la que estima débil, a pesar de las rupturas de modelos.
Indicó que el Frente Sandinista de la década de los ochenta no es el mismo de la época actual, reflejado en el capital humano, mermado por la salida de muchos de sus dirigentes, pero con la ventaja que se apropió de los elementos simbólicos, como la bandera, himno y la estructura partidaria.
Entre los aspectos que enumeró que han variado está el acceso al poder, el entusiasmo popular por el FSLN y los recursos con los que cuenta.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A