El canciller René Castro deberá explicar ante diputados de su país sobre el alcance y posible impacto que tendrá para Costa Rica la limpieza que Nicaragua realizará en el río San Juan.
Esta semana, la Comisión Permanente Especial de Medio Ambiente aprobó una moción para convocar a la Asamblea Legislativa al canciller Castro, quien públicamente ha dicho que su país se propone “monitorear sin estorbar” las labores que Nicaragua hará sobre el cauce.
El diputado opositor, Claudio Monge, manifestó: “Queremos conocer los posible daños que va a sufrir el territorio costarricense, producto de ese dragado, en especial sobre los ríos Colorado y sus afluentes”.
Costa Rica teme que al limpiarse 33 kilómetros del San Juan para hacerlo más navegable, los ríos costarricenses Colorado, San Carlos y Sarapiquí puedan perder su caudal y afectar los humedales.
Parte de las alternativas de vigilancia es hacer monitoreo en el sitio o mediante fotografías satelitales, según el canciller tico.
Castro considera que la repercusión de la limpieza será moderada para Costa Rica, porque el trabajo es pequeño desde el punto de vista de ingeniería.
El canciller costarricense dijo que lo acordado con Nicaragua es que cada país es responsable de lo que realice en su territorio y el vecino monitorea y reporta efectos negativos, en caso de ser necesario.
Se espera que Castro comparezca ante los diputados de su país la próxima semana.
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