CORRESPONSAL/CHINANDEGA
La Policía de Chinandega rastrea una banda dedicada desde finales del mes pasado al robo de tapas, medidores y llaves de pase, lo que ha provocado que en algunos barrios de la ciudad haya escasez de agua. Los robos también se han extendido al municipio de El Viejo.
Representantes de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) denunciaron ante la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía que se han robado unos 200 medidores. Cabe destacar que el costo de los aparatos y la instalación de éstos ronda los 60 dólares.
El robo de los aparatos provoca el desperdicio del vital líquido por muchas horas, por lo que las cuadrillas de Enacal deben trabajar intensamente para solucionar el problema.
Lo que se conoce es que los ladrones venden a 40 córdobas la libra de cobre.
HASTA EN LAS ESCUELAS
En la escuela Efraín Tijerino, ubicada en la Colonia Roberto González, el susto de los maestros, padres de familia y estudiantes es que el lunes amanecieron sin las seis llaves que proporcionan agua potable al centro.
En el barrio San Agustín doña Cristina Penado notó la ausencia de agua y minutos después se percató que el medidor había sido arrancado y que el vital líquido corría por la calle del barrio.
La semana pasada cinco familias de la cuadra ubicada de la esquina conocida como Gallo y Villa, tres cuadras al Norte, experimentaron el robo de los medidores y el desperdicio de agua en las aceras.
El teniente Manuel Sequeira, portavoz policial, dijo que Enacal ha denunciado estos hechos.
“Se han hecho presentes varios ciudadanos también a interponer denuncias”, manifestó el oficial, quien confirmó el intenso rastreo de los ladrones que operan en horas de la madrugada.
Los barrios afectados en la ciudad de Chinandega son La Cruz, El Calvario, San Agustín, Guadalupe, Reparto Roberto González y 12 de Septiembre.
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