El deterioro de su salud fue lo más que ganó Freddy Velásquez por los 30 días de huelga de hambre frente al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI). Velásquez depuso su protesta de ayuno prolongado, únicamente con la promesa de las autoridades del MTI de restitución de los salarios para él y ocho de sus compañeros y de “ejercer la libertad sindical”.
- Álvaro Leiva recordó que existe una solicitud de interpelación contra los ministros del Trabajo, y de Transporte e Infraestructura (MTI), Jeannette Chávez y Pablo Martínez, respectivamente, y del director de Ingresos, Walter Porras.
El secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, también consideró un logro lo alcanzado: el pago del salario a los nueve, y darles libertad sindical.
Según datos de la misma Federación de Trabajadores del Servicio Público sólo en el MTI han sido despedidos más de 400 trabajadores.
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La promesa no incluye el reintegro a sus labores, que fue la principal demanda del grupo de 18 sindicalistas de esa institución. Pero el secretario de Asuntos Laborales de la Federación Democrática de Trabajadores del Servicio Público, Álvaro Leiva, consideró “un triunfo la restitución de los salarios de nueve dirigentes sindicales y que nueve dirigentes sindicales puedan ejercer su libertad sindical para la defensa de los trabajadores del MTI en las diferentes comisiones disciplinarias”.
Fuentes extraoficiales sostienen que el titular del MTI, Pablo Fernando Martínez, dobló el brazo a los sindicalistas.
Martínez no sólo logró que Velásquez desistiera de la huelga de hambre, según fuentes extraoficiales —a través de presiones con sus familiares—, sino que dividió al grupo de los 18 sindicalistas que demandaban reintegro cuando aceptó conversar únicamente con Velásquez y no con Leiva quien estuvo abanderando la protesta.
El viceministro del Transporte, Fernando Valle, confirmó que abrieron un proceso de negociaciones con Velásquez. Valle refirió que los casos señalados como despidos por los sindicalistas son analizados de forma distinta e individual y no como un paquete.
Lo único que logró Velásquez fue que a él y a Boanerge Cruz, Byron Tercero y Nelson Martínez, les entregaran un pago retroactivo de sus salarios, no así al resto de los nueve que el sindicalista no especificó sus identidades y a quienes únicamente les cancelarán el mes de agosto. Al igual que Velásquez, Germán Sánchez levantó la huelga.
La suspensión de la huelga de hambre fue una demanda que mantuvo ante Velásquez la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, quien reiteradamente le insistió que no valía la pena poner en riesgo la vida por una protesta.
(Colaboración de Roberto Morales).
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