Rodrigo Cabrera, director médico de Operación Sonrisa.LA PRENSA/M. ESQUIVEL.

Jornada de Operación Sonrisa

Los quirófanos del hospital materno infantil Fernando Vélez Paiz y un cuerpo médico de 90 miembros se preparan para la cuarta jornada local de operaciones de fisura labial y palatina, que desarrollará Operación Sonrisa y que pretende beneficiar a un total de 60 pacientes.

Los quirófanos del hospital materno infantil Fernando Vélez Paiz y un cuerpo médico de 90 miembros se preparan para la cuarta jornada local de operaciones de fisura labial y palatina, que desarrollará Operación Sonrisa y que pretende beneficiar a un total de 60 pacientes.

Las operaciones iniciarán el próximo lunes y se extenderán hasta el 2 de septiembre. Pretenden operar, en promedio, a unos 20 pacientes por día.

Pero desde el domingo el cuerpo médico integrado por psicólogos, cirujanos, maxilofaciales, anestesiólogos y odontólogos evaluarán a cerca de cien pacientes para seleccionar a los 60 que serán operados en esta jornada.

Sin embargo en esta jornada se priorizarán a los pacientes que no fueron beneficiados en las tres jornadas anteriores, debido a que no alcanzaron cupo, no tenían el peso o la edad indicada o presentaron algún problema de salud.

“Vamos a estar recibiendo a todos los pacientes de todas las edades, tanto recién nacidos, ya sea adultos que padezcan fisura labial o palatina, o sus secuelas, de distintas partes del país”, señaló el doctor Rodrigo Cabrera, director médico de Operación Sonrisa.

Cabrera explicó que dada la naturaleza del hospital, durante esta jornada sólo se operarán pacientes menores de 15 años. Sin embargo a la evaluación pueden llegar incluso adultos, a los que se les dará seguimiento para ser operados en la siguiente jornada, que se realizará en noviembre próximo en el Hospital Juan de Dios, de la ciudad de Estelí.

ASEGURAN ALBERGUE

Felice Chay, directora ejecutiva de Operación Sonrisa, indicó que muchos de los pacientes proceden de los departamentos, pero aseguró que el familiar y el paciente tendrán asegurados la alimentación. Además, la Universidad de Managua acondicionará algunos auditorios que servirán como albergues.

Por otro lado, el Payaso Pipo estará amenizando el tiempo de espera de los pequeños pacientes.

“Esta misión es muy significativa, puesto que después de haber estado ausentes por un tiempito de las instalaciones del hospital, regresamos nuevamente y vemos cómo hemos tenido un gran apoyo de los responsables y del personal médico”, puntualizó Chay.

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