Directivos de la empresa Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) anunciaron ayer que las negociaciones que actualmente sostienen con los dueños de propiedad del poblado de Apawás, que se verán afectados con la construcción del embalse donde se desarrollará el proyecto hidroeléctrico Tumarín, están por concluir.
Arnulfo Urrutia, quien es asesor de la empresa CHN, representante en Nicaragua del grupo Quieroz Galvâo, explicó que el desarrollo socioeconómico que traerá el proyecto Tumarín en la zona de la Cruz del Río Grande, Matagalpa, será de gran importancia, lo que ya fue entendida por los dueños de propiedades ubicadas donde se construirá la represa.
Con estos propietarios se viene negociando los aspectos referidos a las indemnizaciones que recibirán por sus propiedades.
Urrutia dijo que, a pesar de que se habían dado algunas situaciones incómodas y algunas inconformidades con los pobladores afectados, las negociaciones continúan y están próximas a terminar.
EMPEÑA PALABRA
“La población lo que está haciendo es reclamar sus derechos y es algo justo. La empresa CHN cumplirá con todos los requerimientos legales y otorgará a cada poblador afectado y dueño de finca de la zona su respectiva indemnización. Las cosas van marchando bien y creemos que en la próximas semanas llegaremos a concluir esta parte del proceso en felices términos”, añadió.
Tumarín es un proyecto que será ejecutado por las empresas brasileñas Quieroz Galvâo y la estatal Electrobas. Representará una inversión que puede llegar a los 800 millones de dólares.
Una vez entre en funcionamiento la hidroeléctrica a finales del año 2014, generará hasta 250 megavatios de potencia, que cubrirá cerca del 27 por ciento de la demanda energética del país, garantizando un ahorro en la factura petrolera de 20 millones de dólares por año, según sus impulsores.
La hidroeléctrica se construirá aprovechando las aguas del río Grande de Matagalpa, en la zona conocida como Apawás, donde habitan unas 1,500 personas, las cuales serán reubicadas en un nuevo poblado que se construirá cercano al proyecto.
RECUPERACIÓN DEL BOSQUE
Jaime Incer Barquero, asesor ambiental de la CHN, explicó que el plan de impacto ambiental del proyecto Tumarín incluye un programa de reforestación de la zona que ayudará a renovar parte de la flora que fue casi exterminada por el despale.
Barquero destacó que la idea también es mitigar parte de los efectos que tendrá el proyecto en la zona de Apawás, lo que permitirá conservar la cuenca del río y el embalse de la represa.
“Estas obras no deben afectar los recursos naturales y de alguna manera se realizan trabajos para mitigar los daños y causar un impacto positivo”, indicó.
En una primera etapa se estarían reforestando con plantas nativas unos 4,000 metros líneales del embalse que tendrá características alargadas, para poder conservar el río y el embalse mismo, ya que por las mismas condiciones en que se encuentra la zona en estos momentos, se han dado problemas porque las corrientes del río Grande de Matagalpa han erosionado la ribera.
En junio pasado inició oficialmente el proyecto de reforestación de la zona.
Como parte del programa ambiental del proyecto Tumarín, el proceso de reforestación incluirá unas 900 hectáreas, donde se sembrarán aproximadamente un millón de árboles en los alrededores del embalse.
Juana Argeñal, ministra del Ambiente y los Recursos Naturales, explicó en esa ocasión que el proceso de reforestación que se ejecutará como en Tumarín, viene a integrar esfuerzos muy precisos en la conservación de los recursos naturales del país, sobre todo en una zona con problemas de deforestación.
Argeñal destacó que el proceso de reforestación incluye la plantación de especies de plantas nativas que ayudarán a la recuperación del bosque de la zona, que tiene características húmedas.
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