La directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, confirmó que, a raíz de los sucesos de Chichigalpa, en julio pasado, donde una persona murió durante una actuación policial debido a disparos realizados por un policía voluntario, esa autoridad revisa el tema de los agentes voluntarios.
Granera indicó que es común que “después de cualquier problema nos revisamos. Sí estamos revisando”.
El de Chichigalpa no es el único caso en el que se ven involucrados policías voluntarios. Hay antecedentes de inadecuadas actuaciones por parte de estas personas que actúan en auxilio a las fuerzas públicas, sobre todo en el campo. El caso más sonado ocurrió en 2007, en Nueva Guinea, donde varios miembros de la familia Artola Delgadillo denunciaron en ese momento tortura al momento de la captura.
Sin embargo, la directora de la Policía adelantó que de llegar a suprimir de un momento a otro a los policías voluntarios, también disminuiría la capacidad de protección que tiene esa institución, sobre todo en el campo. “Pero sí, los estamos revisando, sobre todo en los cascos urbanos”, indicó la jefa policial.
Sin embargo, Granera señaló que muchos de estos policías voluntarios tienen años de trabajar por el uniforme y la comida.
El comisionado general en retiro Francisco Bautista, en su sitio web, analiza el tema a través del título “Violencia local, desconfianza e inseguridad”.
Recuerda que un diagnóstico institucional efectuado en 1999 reveló que el modelo de policía voluntario, tal y como había sido definido y se aplicaba, “estaba desfasado”.
También recuerda que a inicios de la década la Policía inició su desmovilización en Managua, “por el uso inadecuado de la fuerza e involucramiento en delitos”.
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