*Ana Salgado
Darle sexo oral a una mujer (conocido como cunnilingus) es una de las formas más eficiente de generar un orgasmo femenino, ya que le da a la mujer todo lo que necesita: estimulación directa pero húmeda y gentil en el clítoris.
A veces es difícil lograr la estimulación que requiere nuestra pareja. A continuación algunas recomendaciones para lograr dominar el arte del cunnilingus.
Sé gentil
El clítoris se irrita cuando se le estimula intensamente demasiado pronto. Hay que empezar muy suave y gentilmente.
Una buena idea es empezar recorriendo el camino hacia la vulva, besando, acariciando, mandando el mensaje de que deseas dar sexo oral, pero dejando que tu pareja se vaya abriendo lentamente a la posibilidad. Al llegar a la vulva, no vayás directamente al punto. La idea es explorar el área circundante e ir acercándote lentamente hasta llegar al clítoris.
La lengua es un músculo muy fuerte y si la tensas puede ejercer demasiada presión o estimular con demasiada fuerza el delicado clítoris de tu pareja. A la hora de usar la lengua para estimular el clítoris recordá que debe estar relajada, como si estuvieras comiendo un helado.
Posición
Para que una mujer tenga un orgasmo, se necesita estimulación constante, es decir, cuando encontrás el ritmo, la presión y el movimiento que la encamina al orgasmo, seguí haciendo eso mismo, sin cambios hasta que ella llegue al orgasmo. Esto puede tomar un tiempo, y si estás en una posición incómoda, el dolor puede obligarte a detenerte.
Algunas de las posiciones más recomendables para dar sexo oral a una mujer son:
Con la mujer acostada con las piernas abiertas y los pies plantados al lado de los hombros de su pareja y la pareja acostada boca abajo, de manera que tengás de frente la vulva de la mujer. Ésta es una posición bastante tradicional pero popular por su comodidad. Ahora bien, si tiende a dolerte la nuca después de un rato con esta posición, podés probar la variación de lado de la misma, en la que, con ambas personas de costado, recostás tu cabeza en uno de los muslos de tu pareja, de manera que tu cabeza queda en medio de los muslos de ella, y tiene donde descansar.
A veces es difícil encontrar el tipo, la presión y el ritmo de estimulación que la mujer necesita. En este caso, es mejor que ella tome el control. Una posición que permite este tipo de control por parte de la mujer es con la mujer de rodillas sobre la boca de su pareja. Esto le permite a ella bajar o subir para más o menos presión, moverse más o menos rápido según lo requiera, mover las caderas para cambiar el punto de estimulación. En esta posición la pareja tiene un papel bastante pasivo, más bien la idea es que dejés que ella busque la estimulación que le funciona, casi como un oso que se rasca la espalda contra un árbol.
Otra propuesta es probar la posición 69 invertida, es decir, con la mujer acostaba boca arriba, sin estimular a su pareja (para que no se desconcentre de su propio placer) y su pareja sobre ella.
Ésta es una posición especialmente efectiva a la hora de lograr el orgasmo femenino, porque logra el mejor ángulo de estimulación, desde arriba y por la derecha (si dividimos el clítoris en cuadrantes, la parte más sensible es la superior derecha).
Adicionalmente muchas mujeres se quejan de demasiada sensibilidad si la estimulación viene desde abajo del capuchón del clítoris, porque la estimulación es demasiado directa.
Cuestión de olores
En caso de que no te guste el olor natural de tu pareja, podés aprovechar las ocasiones en que estén de humor justo después de salir de la ducha para darle sexo oral.
El clítoris tiende a reaccionar bien ante los estímulos que conoce y a los que está acostumbrado. Asimismo, la práctica hace al maestro. No esperés que tu pareja tenga un orgasmo la primera vez que le des sexo oral. Tomalo con calma, seguí estas recomendaciones pero sobre todo, aprendé junto a ella qué es lo que le gusta, qué funciona para ustedes y disfruten.
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*La autora es terapeuta sexual y de parejas.
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