CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Desde enero a la fecha la Sala de Ginecoobstetricia del Hospital Alfonso Moncada Guillén, de Ocotal, tiene una sobredemanda de pacientes y su capacidad ha sido superada.
Diario en esa sala hay entre 50 y 57 pacientes embarazadas o postparto, superando casi en un ciento por ciento la capacidad de la Sala de Maternidad.
La dirección del centro está aplicando medidas inmediatas para evitar que por cama se acomoden dos mujeres. La sala, dividida en tres o cuatro áreas, es de 31 camas como máximo, debido al poco espacio que ofrece el edificio construido hace más de 40 años.
Las estadísticas del hospital indican que el número de ingresos diarios no baja desde enero del presente año. Este jueves se encontraban 57 mujeres internas en la Sala de Maternidad, desde una niña de 12 años como la paciente de menor edad hasta una señora de 48 años.
El lunes y martes de la presente semana ese número de pacientes llegó a 59. El doctor Osman Palma, director del hospital de referencia departamental en Ocotal, sostuvo que mientras se avanza en la construcción de un nuevo centro, como una alternativa de solución a mediano plazo, acomodará en el pasillo unas once camas, otras mujeres —una vez atendidas— serán enviadas a Casa Materna y otro grupo tendrá que utilizar camas vacías de las salas de Medicina Interna, Cirugía general y Ortopedia.
Recalcó que es una necesidad urgente resolver el problema de capacidad de hospitalización de las embarazadas en labor de parto, porque desde el momento que la mujer busca la atención en Sala de Emergencias queda en observación para evitar una complicación fuera del centro, aunque éstas compartan cama con otra de su misma condición.
SOLUCIÓN NO ES INMEDIATA
“Es una situación que se le explica tanto a ella como a la familia, pedimos disculpas, pero es algo a lo que se le busca una salida para evitar que la parturienta se sienta incómoda antes y después de su parto”, insistió Palma.
Recalcó que la solución no es inmediata, sino “a mediano y largo plazo”, cuando un nuevo hospital —recientemente aprobado por el Gobierno para iniciar su construcción— ofrezca en vez de 35 camas, unas 70.
Para algunas mujeres internas la situación es incómoda, pero prefieren estar en observación médica dentro del hospital y no exponerse a riesgos.
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