“Los verdaderos devotos que se queden barriendo la iglesia”, demandó el párroco de Las Sierritas, el padre Héctor Treminio, quien dio por terminadas las festividades en honor a Santo Domingo de Guzmán.
Treminio, férreo defensor del presupuesto municipal para las fiestas de los managuas, valoró como positivas las celebraciones en honor a “Minguito”. Y aunque muy poca gente atendió la solicitud de limpiar la iglesia, agradeció el apoyo recibido para que las actividades se desarrollaran en orden.
Como parte de la tradición la imagen de Santo Domingo de Guzmán, de diez centímetros, fue subida nuevamente a su trono ayer, en la iglesia de Las Sierritas, luego de diez días de fiestas en la capital.
La pequeña imagen llegó a Managua el pasado primero de agosto, realizó un recorrido por los barrios orientales de la capital, permitió a sus devotos el pago de sus promesas y le dio la oportunidad a los fiesteros de disfrutar de la tradición. Retornó el pasado lunes, cargada en hombros, a Las Sierritas.
La imagen de “Minguito” fue llevada ayer en procesión por Las Sierritas y antes del mediodía ya estaba siendo subida a su trono, en medio de vivas, música y mucha algarabía.
“Ha habido un poco de todo en estas fiestas. Hay mucha gente creyente que acompaña a la procesión y hay otros que vienen para hacer su negocio, otros que tratan de sacar algo de plata del bolsillo de la gente y evidentemente no faltan nuestros borrachitos”, valoró por su parte monseñor Bernardo Hombach, luego de dar la homilía en la misa celebrada ayer en Las Sierritas.
El último informe de la Policía Nacional indicaba que disminuyó la incidencia delictiva en las festividades de Santo Domingo de Guzmán.
Para algunos la razón fue que hubo menos asistencia de parte de los managuas. No obstante, al finalizar la actividad religiosa de la subida del santo, la mayordoma de las fiestas y alcaldesa designada en Managua, Daysi Torres, valoró que las fiestas de Santo Domingo estuvieron “lindas, alegres”.
La tradición en torno a Santo Domingo ya tiene más de cien años de conmemorarse y como ya se ha vuelto costumbre, la inversión en todas las actividades supera los cuatro millones de córdobas de los fondos municipales.
Precisamente la inversión ha sido el punto de la discordia entre todas las entidades que participan en la festividades y, justo antes de concluir, el Comité Tradicionalista hasta le hizo un llamado público a la comuna capitalina para que dé “un poco más de inversión” el próximo año.
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