Por Keyla Ballesteros
La leche materna es el alimento perfecto para el lactante. De acuerdo con la nutricionista Gabriela Martínez, de la Asociación Soya de Nicaragua (Soynica), la lactancia materna es considerada el primer derecho humano para lograr una alimentación adecuada, —gracias a su alto contenido nutritivo como agua, vitaminas, minerales, grasa, carbohidratos y proteínas—. “La leche tiene una sustancia que ayuda al desarrollo pleno del cerebro y se digiere con mayor facilidad, por lo que no debe sustituirse por bebidas industrializadas”, afirma.
BENEFICIOS
La doctora Alba Sánchez, gineco-obstetra, explica que uno de los mayores beneficios de dar pecho —tanto para la madre como para el niño— es el apego emocional que se crea entre ambos. “Por otro lado, el consumo de la leche materna levanta el sistema inmunológico del menor y en el caso de la mujer, la estructura del cuerpo vuelve a la normalidad, se contrae mejor el útero y evita posibles hemorragias postparto”, explica la especialista.
Por su parte la nutricionista Gabriela Gutiérrez, asegura que los niños que son alimentados —durante los primeros 6 meses— con leche materna exclusivamente, se enferman menos. “Se evitan enfermedad diarreicas y respiratorias, y en un futuro se previene la obesidad, cáncer y otras enfermedades crónicas. Además, en el caso de la mamá, se puede prevenir el cáncer de útero y mamas”.
“También hay beneficios para toda la familia, ya que si un niño está sano se evitan los desembolsos económicos y hay más tranquilidad entre sus miembros, asimismo, para el Estado significan menores gastos en hospitales y centros de salud; dinero que puede ser usado para mejorar la infraestructura de los mismos”, señala Gutiérrez.
PECHO “EXCLUSIVAMENTE”
Los primeros seis meses de nacido son cruciales para el bebé, debido a que es cuando éste necesita los mayores cuidados para que su desarrollo tanto físico como intelectual —en un futuro— sean óptimos.
De acuerdo con la doctora Sánchez, lo ideal es que en los dos primeros trimestres sea alimentado con leche materna exclusiva las veces que el niño requiera. “Es a libre demanda, pero entre más se alimente con el pecho la producción de leche será aún mayor”, afirma.
Lo recomendable —posterior a lo seis primeros meses— es ir incluyendo poco a poco otro tipo de alimentos en la dieta del bebé. “Puede darle atoles, papillas, suplementos y leches nutricionales, esto no significa que debe suspender la leche materna, todo lo contrario, debe mantenerla hasta los dos años de vida o más si es posible”, detalla Sánchez.
MANTENGA LA HIGIENE
Para evitar posibles infecciones en las mamas, la doctora Sánchez recomienda drenarlas luego de amamantar. “Puede hacerlo de manera manual o mediante aparatos especiales. La ventaja es que puede guardar la leche extraída en el refrigerador y posteriormente dársela al bebé en su ausencia”.
En tanto, cuando la succión —por parte del menor— es muy fuerte puede causar laceraciones en el pezón, por lo que se recomienda usar algún tipo de crema humectante o vaselina simple, que debe retirar cuando vaya a dar el pecho con agua hervida preferiblemente.
Por su parte la nutricionista Castillo afirma que las pachas o biberones son fuentes de infección, siendo lo más apropiado usar un pequeño vaso para alimentar a su “retoño”.
En el caso de las mujeres que tienen implantes mamarios, no existe ningún inconveniente para dar el pecho, no obstante, en pacientes con VIH Sida y enfermedades crónicas está contraindicado.
NO FUME Y COMA BIEN
Durante el embarazo y el período de lactancia el humo del cigarrillo puede ser muy perjudicial para ambos. “El tabaco disminuye la calidad nutricional de la leche y por ende el niño no gana mucho peso. Por otra parte, evite ingerir desparasitantes y antibióticos, ya que sus compuestos se transmiten al menor a través de la leche”, señala Sánchez.
Alimentos ricos en proteínas y vitaminas, como la carne, la leche e incluso la semilla de jícaro, deben ser consumidos de manera frecuente por la madre durante la lactancia. “Los frijoles, el huevo y la lechuga, deben evitarse porque pueden causar muchos gases en el bebé”, asegura.
LEYES PRO LACTANCIA
Considerando la importancia del consumo de leche materna como el alimento perfecto para el sano crecimiento y desarrollo del niño, el Gobierno de Nicaragua aprobó en el año 1998 la Ley de Promoción, Protección y Mantenimiento de la Lactancia Materna (Ley 295). “El Ministerio de Salud (Minsa) es el encargado de velar por su cumplimiento, que entre otros puntos establece que toda madre debe ser informada con claridad de los beneficios de la misma, a la vez que el Estado se responsabilice de crear las condiciones necesarias para que las mujeres tengan los espacios y las facilidades para el amamantamiento”, explica Gutiérrez.
Por otro lado, la Ley de Seguridad Social también mandata una serie de normas que deben cumplirse durante los primeros seis meses de lactancia.
De acuerdo con el artículo 97, el Servicio Médico Pediátrico deberá suministrar productos adecuados para mantener en buen estado la salud de la madre, y si el menor no es amamantado deberá recibir leche de calidad; en ambos casos podrá determinarse la sustitución del producto con dinero en efectivo entregado directamente a la madre del niño.
Por último, recuerde que toda mujer durante el período de gestación y lactancia tiene derecho a acceder a todos los servicios médicos que el Estado dispone.
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