La labor del magisterio nacional, que hasta hoy sufre la asignación de “raquíticos” salarios que no se apegan a la carestía de la vida, será recargada de más trabajo “voluntario” que indirectamente “desquitará” el bono-regalo de 529 córdobas que distribuye el gobierno del presidente Daniel Ortega con fondos Alba.
El primer bono lo recibieron más de 130 mil trabajadores del Estado en mayo pasado. Días después el Ministerio de Educación (Mined) ordenó la ejecución del Programa Escuelas Abiertas en dos escuelas de la capital, para dar reforzamiento a estudiantes que lo ameriten.
El pilotaje de este programa sabatino ya inició en dos escuelas de la capital, en el colegio República de Panamá, en San Judas, y en el colegio Primero de Mayo, ubicado en la colonia del mismo nombre.
Se espera que el próximo año este programa se ofrezca en más escuelas a nivel nacional y se involucre a más del 70 por ciento de los más de 47 mil maestros que hay a nivel nacional.
“Se está priorizando (inicialmente) a 250 niños y adolescentes. Hay reforzamiento educativo, hay 10 facilitadores en el centro que son voluntarios y trabajan con niños que no saben leer, también hay maestras que son voluntarias”, explicó Karen Martínez, asesora de Consejería Escolar del Mined y responsable de Escuelas Abiertas en la Primero de Mayo.
La asignación de trabajo “extra” sin remuneración no se queda ahí; hay otras escuelas donde los docentes tienen que laborar en sus días de descanso, como en el colegio Miguel Bonilla, en Managua.
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Ahí todos los domingos se impulsa el programa Sandino Dos para reforzar la enseñanza de alumnos que presentan debilidades en algunas materias, principalmente Español y Matemáticas, y además se ofrece el Programa de Alfabetización para adultos, siempre con docentes y alumnos de quinto año.
“Es reforzamiento para los niños que van atrasados, también está la alfabetización de los muchachos, los mismos docentes (están al frente de esta actividad sabatina) con ayuda de los alumnos de quinto año, que son los que tienen que alfabetizar”, explicó Martha Elena Cajina, directora del colegio René Schick, donde también se impulsa el Programa Escuelas Abiertas.
Cada sábado, en el colegio René Schick los docentes disponen dos horas de su día libre para ejecutar esta orientación del Mined que busca “la promoción del mayor número de estudiantes”.
“Eso (Escuelas Abiertas) también consiste en que si nosotros tenemos espacios para abrir otras modalidades se haga, pero hasta el momento nosotros no hemos abierto otras modalidades para educación de adultos. El trabajo de la alfabetización es de la escuela, pero lo de Escuelas Abiertas lo bajó el Mined hace tres meses y no (hay ningún tipo de pago para los docentes)”, especificó Cajina.
La responsable de Escuelas Abiertas aseguró por su parte que “no es un salario lo que se está dando, es un apoyo lo que se da, no se puede (decir de cuánto) pero es un apoyo”.
Mientras Adilia Ruiz, subdirectora del colegio Primero de Mayo y docente de reforzamiento de Escuelas Abiertas, afirmó que el Mined les pagará 500 córdobas al mes por impartir clases todos los sábados de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.
La matrícula escolar en este año fue de un millón 611,738 niños y niñas, según cifras del Mined dadas a conocer en julio pasado.
Para la atención de estos estudiantes el sistema público nicaragüense dispone de unos 47 mil docentes que reciben salarios de “hambre”, según la secretaria general de la Unidad Sindical Magisterial (USM), Ena Fuertes.
Un docente de primaria devenga un salario mensual de 3,800 córdobas y uno de secundaria gana cuatro mil córdobas al mes.
A este salario se suma el bono de 529 córdobas mensuales que entrega el Gobierno desde hace tres meses.
“La ayuda es de 500 córdobas, como bono aparte, es una ayuda porque usted sabe que trabajar desde las 8:00 a.m. hasta las 3:00 p.m. implica un sacrificio. Todo está caro, pero con eso (500 córdobas) vamos a poder comprar más libras de pollo”, señaló Ruiz.
¿AHORA LOS CPC SON EDUCADORES?
Martínez explicó que para la ejecución de este programa educativo disponen del apoyo de los Consejo del Poder Ciudadano (CPC), a quienes se les permite enseñar a leer y escribir.
Hace un mes aproximadamente la ministra de Educación, Miriam Raudez, manifestó en un medio oficialista que para conseguir superar la batalla por el sexto grado al 2012, una de las metas de la nueva estrategia educativa, recurrirían al apoyo de la comunidad sin importar que fueran o no docentes.
“Tenemos bastante apertura, la comunidad está apoyando, tenemos bastante apoyo del gabinete del Poder Ciudadano, con ellos (los CPC) se están haciendo las coordinaciones, a los CPC se les da una cantidad de niños que no saben leer y ellos los inscriben y dan clases también”, detalló Martínez.
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