CORRESPONSAL/ OCOTAL
Ciento diez burros de Ocotal, Mozonte y Totogalpa recorrieron ayer las calles de Ocotal en un desfile que se ha convertido en una tradición segoviana.
Al ritmo de chicheros y con sus atuendos elaborados de flores, mazorcas de maíz y con los trastes de la cocina campesina, los burros recorrieron las principales calles de la ciudad halados por sus dueños.
Éste es el octavo año consecutivo que se realiza este desfile. Según miembros de la Comisión Ciudad Segovia, el rescate de la historia, la promoción de la cultura local, el buen trato y cuido de los burros fueron las razones para realizar una vez más este evento.
Los tres primeros lugares fueron para el burro con mejor “entorno familiar”, el segundo para el mejor adornado con flores naturales y el tercero para el mejor cuidado. De acuerdo a los resultados presentados por el jurado calificador, el primer lugar fue para La Chela, propiedad de María López, de la comunidad de Quisulí Abajo, en Mozonte.
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