Familiares y compañeros de trabajo de los mineros atrapados, a la espera de información. LA PRENSA/AFP/CARLOS MOREAU/DIARIOEL CHANARCILLO

Siguen labores para rescatar a mineros en Chile

Decenas de rescatistas luchaban ayer para sacar con vida a 34 mineros atrapados bajo tierra a causa de un derrumbe en una mina de oro y cobre al norte de Chile, sin que hayan establecido contacto con ellos transcurridas más de 24 horas del accidente.

COPIAPÓ/ AFP

Decenas de rescatistas luchaban ayer para sacar con vida a 34 mineros atrapados bajo tierra a causa de un derrumbe en una mina de oro y cobre al norte de Chile, sin que hayan establecido contacto con ellos transcurridas más de 24 horas del accidente.

Unas 130 personas se encontraban trabajando en las labores de rescate de los 34 mineros atrapados desde la tarde del jueves en el yacimiento San José de la Minera San Esteban, una mina de mediano tamaño en las cercanías de Copiapó, 800 kilómetros al norte de Santiago, sobre el desierto de Atacama, según la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).

Después de casi 24 horas de trabajos en el lugar, los rescatistas habían logrado avanzar sobre los ductos de ventilación, sin aún tener contacto con los mineros atrapados, que se encontrarían a unos 450 metros de profundidad y estarían presumiblemente guarecidos en un refugio que cuenta con abrigo, oxígeno y comida por unas 72 horas.

Las labores de rescate están concentradas en acceder a través de los ductos de ventilación de la mina, porque el derrumbe obstruyó el camino de acceso.

“Tenemos que trabajar con mucho cuidado, porque si provocamos un derrumbe ponemos en riesgo a los rescatistas y la posibilidad de sacar a la gente rápidamente”, expresó la ministra de Trabajo, Camila Merino.

La mina, ubicada a 800 metros sobre el nivel del mar, es un socavón al costado de un cerro al que se baja por una rampa, “un camino que baja y va dando vueltas, y hay una parte en la que se produjo el derrumbe, por lo que no se puede bajar más”, explicó la intendenta de Atacama, Ximena Matas. Más temprano, la intendenta indicó que “no podemos hablar de víctimas todavía”.

Familiares de los trabajadores atrapados hacían vigilia en las afueras de la mina, en un campamento montado por el Gobierno, donde a medida que pasaban las horas cundía la incertidumbre y la preocupación. El gerente de la mina, Pedro Simonevic, quien conversó con los familiares que lo increparon por la falta de información, dijo que “el accidente no se podía prever” y que “la mina funciona en el marco de la ley”.

Trabajadores del yacimiento denunciaron no obstante que la mina estaba sobreexplotada y no contaba con vías de escape. Dentro de la lista oficial de mineros atrapados figura Franklin Lobos, un ex seleccionado nacional en la década de los ochenta.

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