Holanda/AP
La modelo británica Naomi Campbell declaró ayer en un tribunal que recibió de regalo “piedras que parecían sucias” después de asistir a una cena con el ahora ex gobernante liberiano Charles Taylor, pero que no sabía si eran diamantes ni quién se las mandó.
Campbell había luchado durante meses para no presentarse como testigo ni colaborar con los fiscales en el juicio por crímenes de guerra contra Taylor ante la Corte Especial para Sierra Leona. El mes pasado, los jueces le ordenaron comparecer y la amenazaron con la posibilidad de hasta siete años de prisión por desacato.
Luego de llegar varios minutos tarde, Campbell afirmó: “Realmente no quería estar aquí. Sólo quiero que esto se termine y seguir con mi vida, esto es una gran molestia para mí”.
Campbell fue interrogada sobre las afirmaciones de la actriz Mia Farrow de que Taylor le entregó a la modelo uno o varios diamantes en bruto, luego de una fiesta organizada en Sudáfrica por Nelson Mandela en 1997.
Los fiscales dijeron que, de ser verdad, el relato aportaría evidencia de que Taylor comerció armas con los rebeldes de Sierra Leona a cambio de diamantes en bruto, bautizados “diamantes de sangre” durante la guerra civil en ese país de 1992 al 2002.
Los fiscales dicen que Taylor pertrechó desde Liberia un ejército de rebeldes sierraleoneses que mutilaron y asesinaron a miles de civiles en el país vecino. Taylor, de 62 años, dice ser inocente de las 11 acusaciones de crímenes de guerra en su contra, que incluyen homicidio, violación, sometimiento a esclavitud sexual y reclutamiento de niños como soldados.
Campbell llegó a los tribunales de Leidschendam rodeada de una escolta policial. En el banquillo, declaró que la medianoche después de la cena de septiembre de 1997 dos hombres negros la despertaron al llamar a su puerta. Afirmó que le entregaron una bolsa y le dijeron que era un regalo sin dar más explicaciones.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 B