Cinco personas lesionadas —cuatro estudiantes y el chofer del microbús en el que viajaban— fue el resultado de un vuelco ocurrido la tarde de ayer en la pista Suburbana, en la ciudad de Managua.
La Policía de Tránsito de la Tercera Delegación está investigando cuáles fueron las causas para que el microbús del colegio Inmaculada, del sector de Pochocuape, sufriera el vuelco a eso de la 1:00 p.m. de ayer en la pista Suburbana.
Se trata del microbús placas CT 140, que circulaba de Sur a Norte con nueve alumnos y por razones aún desconocidas impactó en la parte trasera del lado derecho de la rastra que en ese momento circulaba de Oeste a Este, según testigos.
La rastra, placas M 137 285, pertenece al cabezal placas M 137 285, que conducía César Pérez Rosales, de 60 años, quien dijo que desde que él iba bajando una pendiente disminuyó la velocidad al divisar el microbús, pero segundos después escuchó el impacto.
EN AMBULANCIA
Una ambulancia de la Cruz Roja trasladó hacia el Hospital Lenín Fonseca al conductor del microbús, Pedro Pacheco, de 45 años, quien presuntamente tenía fractura en las dos piernas e inmediatamente en el lugar donde ocurrió el accidente los socorristas le administraron suero para estabilizarlo
El conductor en una de sus piernas tenía una fractura con hueso expuesto, según dijeron los paramédicos ,quienes le colocaron una especie de yeso para inmovilizarlo y evitar que se causara más daño.
De los nueve alumnos menores de edad que viajaban en el microbús, sólo cuatro fueron trasladados al Hospital Fernando Vélez Paiz, donde se confirmó que no ameritaron hospitalización, debido a que sufrieron golpes leves, principalmente a nivel de la espalda.
El conductor del cabezal, que viajaba solo, no sufrió daños ni tampoco el vehículo.
TRASLADO
En la emergencia del Hospital Vélez Paiz fueron atendidos: Natalia Margarita Pacheco Arteaga y Jordy Iván Silva Vallecillo, ambos de seis años de edad; Bryan José Andino Vallecillo, de 12, y Sidney Joel Alfonso, de 15.
Álvaro Rosales, quien dijo habitar cerca del lugar, recomendó que los conductores deben hacerlo con mucho cuidado sobre todo en las calles de Managua.
Gustavo Zepeda, de 19 años, manifestó que fue Dios quien salvó a los del microbús, porque parecía que no quedarían vivos al ver cómo se dio vuelta el vehículo.
Los pobladores del sector donde ocurrió el incidente piden a la Policía de Tránsito que resguarde el lugar de manera más constante.
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