¿Quién dijo que el arte de decorar está reñido con el cuidado de nuestro entorno y el respeto al medio ambiente? Basta con jugar con distintos materiales que a lo mejor tiraremos a la basura, sólo tienes que echar a volar la imaginación y construir con tus propias manos atractivos objetos decorativos y utilitarios.
En todas partes del mundo el reciclaje se ha vuelto una forma de expresión que pretende generar conciencia de que los productos de desecho pueden reutilizarse y convertirse en arte en vez de dañar el medio ambiente.
En Nicaragua la artista plástica Lesbia Pérez Borge se ha dado a la tarea de reusar los objetos, pero a la vez le da un valor agregado al imprimir su arte.
Botellas de vidrio
“Muchos objetos que en nuestros hogares van a la basura se pueden convertir en objetos decorativos que bien embellecen la esquina de un mueble o una mesa, o pueden servir como un bonito presente”, señala la artista.
Sólo imagínese que una botella de vidrio se lleva 4 mil años para degradarse o desintegrarse, según los conocedores. Aunque es frágil porque con una simple caída puede quebrarse, para los componentes naturales del suelo es una tarea titánica transformarla, ya que está formada por arena, carbonatos de sodio y calcio; lo bueno es que usted puede reciclarla en un 100 por ciento. En sus manos está la forma “mágica” para que no dañe, sino que decore cualquier sitio de su casa: la terraza, la mesa de noche, la cocina.
De acuerdo con la artista plástica la botella de vidrio puede sufrir bellas transformaciones. “Podemos tomar recortes de colores de revista y hacer un lindo mosaico. Otras veces podemos tomar mecate y ponerlo alrededor de la botella y hacer un bonito florero. O simplemente pintar sobre ellas lo que se nos ocurra: frutas, flores, animales… todo, y dejará de ser basura”.
Otra de las alternativas que Lesbia Pérez Borge propone es reutilizar el papel de las servilletas y pegarlo sobre la botella; luego se le da un baño de pintura acrílica del color que desee —aunque son preferibles los colores metálicos— y logrará una textura muy atractiva que destaca lo rugoso del papel. Esta misma botella con una tapa de lata en su borde puede ser un bello candelabro.
No olvidemos que el papel básicamente es celulosa. Si queda tirado sobre tierra y si le toca un invierno lluvioso, al menos no tarda en degradarse (un año). Lo ideal es reciclarlo y evitar que se sigan talando árboles para su fabricación.
Candelabro
Otra forma de hacer candelabros que pueden embellecer cualquier sitio de tu casa es construir una canoa de cartón y colocar al centro tres fondos de latas de gaseosa, los que se adhieren con pegamento y luego se pintan. Ponga sobre ellos tres velas aromáticas y de colores y tendrá un ambiente agradable.
Las latas de gaseosas se demoran 10 años para que la naturaleza las transforme.
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