NACIONES UNIDAS/ EFE
Tras dos meses de intensa labor diplomática, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, consiguió ayer convencer a Israel de que acepte una investigación independiente del asalto israelí a la flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza, en el que murieron nueve personas y provocó la condena internacional. “Éste es un hecho sin precedentes”, aseguró Ban, al tiempo que expresó el deseo de que la investigación ayude a disminuir las tensiones en la región
El incidente del pasado 31 de mayo será indagado por un comité encabezado por el ex primer ministro de Nueva Zelanda, Geoffrey Palmer, y el presidente saliente de Colombia, Álvaro Uribe, que serán su presidente y su vicepresidente, respectivamente, según el organismo internacional.
La decisión del Ejecutivo israelí supone un giro de 180 grados respecto a la posición que asumió Netanyahu en los días posteriores al asalto a la “Flotilla de la Libertad” y la reacción de rechazo internacional que causó la muerte de nueve ciudadanos turcos que la integraban.
El líder israelí se negó entonces a participar en la creación del comité propuesto por la ONU, y en su lugar estableció una comisión de investigación interna. Casi dos meses después, el líder israelí ha aceptado la iniciativa del organismo internacional, que responde a la investigación “creíble” que solicitó el Consejo de Seguridad tras el incidente.
Este viraje de las autoridades israelíes se suma a la decisión adoptada el pasado junio de aliviar el bloqueo a Gaza tras el aumento de la presión de la comunidad internacional.
La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, elogió en una declaración “la determinación y el liderazgo” mostrados por Ban, ya que insistió con su propuesta pese a la falta de acuerdo inicial sobre la misma de turcos e israelíes.
El próximo paso es el nombramiento por parte de Turquía e Israel de sus respectivos representantes en el comité de cuatro miembros, que tendrá como sede oficial Nueva York.
El portavoz de la ONU, Martin Nesirky, explicó que el mandato del grupo es revisar el resultado de las investigaciones internas de turcos e israelíes, con la posibilidad de pedirles “clarificaciones e información adicional”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A