NUEVA ORLEÁNS /AP
Mientras BP se acerca más a sellar permanentemente el pozo de petróleo averiado en el Golfo de México, investigadores del Congreso fustigaron a la compañía y la Guardia Costera por excederse en el uso de dispersadores químicos contaminantes.
La Guardia Costera aprobó habitualmente los pedidos de BP para usar miles de litros de la sustancia cada día para dispersar el crudo en el Golfo, pese a que una ordenanza federal obliga a usarlo con gran precaución, expresaron investigadores. La Guardia Costera aprobó 74 exenciones durante un período de 48 días, después de la orden de la Agencia de Protección Ambiental, de acuerdo con documentos revisados por los investigadores.
El representante demócrata Edward Markey manifestó el sábado, en una carta, que en lugar de cumplir con la restricción de la agencia federal, “BP a menudo bombardeó el océano con esas sustancias químicas y la Guardia Costera les permitió hacerlo”.
El dispersante fue efectivo para separar el crudo en pequeñas gotas, que son consumidas más fácilmente por bacterias, pero se desconocen los efectos a largo plazo para la vida acuática. Esa incertidumbre ambiental ha llevado a varias disputas entre BP y el Gobierno por el uso de dispersantes cuando el crudo se estaba derramando.
Este uso ayuda a explicar por qué se ha detectado tan poco petróleo en la superficie, señaló Larry McKinney, director ejecutivo de estudios del Golfo de México en la Universidad Texas A&M en Corpus Christi.
Las substancias han protegido los frágiles pantanos de la región de mayores bandas de crudo, pero pueden matar huevos y larvas de camarón y cangrejo.
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