Como todos los años, «Minguito» fue cargado en hombros y bailado al son de la música de chicheros por sus fieles promesantes que lo acompañaron en una procesión que recorrió cerca de diez kilómetros.LA PRENSA/O.NAVARRTE

“Minguito” en su templo

La diminuta imagen de Santo Domingo de Guzmán, quien desde tempranas horas de esta mañana era cargada por sus promesantes en una pesada peaña adornada predominantemente con flores amarillas,finalmente llegó a su templo localizado en el antiguo centro de la capital, destruido por el terremoto del 23 diciembre de 1972.

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La diminuta imagen de Santo Domingo de Guzmán, quien desde tempranas horas de esta mañana era cargada por sus promesantes en una pesada peaña adornada predominantemente con flores amarillas,finalmente llegó a su templo localizado en el antiguo centro de la capital, destruido por el terremoto del 23 diciembre de 1972.

La imagen inició su peregrinación hacia la capital al terminar la misa que ofició el cura párroco de las Sierritas de Santo Domingo, Héctor Treminio.

Este año, al igual que el anterior, la mayordoma del santo fue la periodista y alcaldesa de Managua, Daysi Torres, quien le bailó a pesar de profesar la religión evangélica.

Durante el recorrido, cerca de cinco mil policías se encargaron de resguardar la seguridad de los que acompañaron al santo durante el viaje.

Como parte de la tradición, cientos de personas se reunieron en lugares como La Morita, la Cruz del Paraíso, las Rotondas de la Colonia Centroamérica y Cristo Rey, para ver pasar la imagen.

Cabe señalar que no todos los promesantes quedaron satisfechos con el recorrido que este año hizo el santo, ya que en esta ocasión no lo bailaron durante casi una hora -como es usual- antes de montarlo al barco que construye la Alcaldía de Managua y que lo ubica en el Arco del Triunfo, en el gancho de caminos, para transportarlo hacia su templo.

Los reclamos de los creyentes provocaron que un funcionario de la Alcaldía, identificado como Amarú Ramírez, pidiera a los cargadores tradicionalistas que lo subieran rápidamente al barco para que continuara con la peregrinación.

Tras su llegada a la capital, la venerada imagen permanecerá diez días en su templo, ubicado en el antiguo centro de esta capital, destruido por el terremoto del 23 de diciembre de 1972.

Hasta el momento, los cuerpos de socorro no han reportado incidentes de consideración, salvo algunas atenciones que brindaron por intoxicación alcohólica.

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