Francisca Villalta Lezama, mejor conocida como La Chica Vaca, llegó a LA PRENSA gritando “¡Viva Santo Domingo de Guzmán!”. Así, con este grito, inicia su peregrinar los días que celebran al santo.
Es la mujer más devota de “Minguito”. Ni la fractura en la pelvis, los ataques de epilepsia, el derrame cerebral, y todas las dolencias que padece, le han impedido su tradicional baile.
Aunque no sabe con certeza qué edad tiene, Álvaro Santos, su más fiel admirador y ayudante, afirma que la “doña” ronda los 104 años. Este joven, que se encontró en el camino de la feligresía, es quien todos los 31 de julio la recoge en su casa, para llevarla a la vela del santo patrono de Managua.
“Aunque ella ya no tiene noción de las fechas, el primero y diez de agosto los tiene bien marcados en su memoria; a veces la encuentro triste, pero cuando ya sabe que se acerca la algarabía como que se rejuvenece”, cuenta Santos.
Para este año La Vaca estrena nuevo traje para su recorrido. Los colores amarillo y blanco predominan en el atuendo, los cuales simbolizan a la Iglesia católica.
Villalta comenzó su andar por las procesiones de Santo Domingo cuando era una niña, pues su mamá, Antonia Villalta, fue una de las primeras que bailó la “vaca” como paga de una promesa.
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