WASHINGTON/EFE
Manuel Zelaya considera que el Presidente de Honduras, Porfirio Lobo, “no ha hecho esfuerzos ni cumplido los requerimientos más elementales” para restaurar la democracia, el Estado de Derecho y por tanto el reconocimiento internacional que permita a ese país regresar a la OEA.
Así consta en el documento, que entregó el derrocado ex mandatario hondureño a la comisión de alto nivel, para que lo incluyera como anexo en su informe sobre la situación del país, que fue publicado ayer por la Organización de Estados Americanos (OEA).
En otra parte del anexo, en la llamada “Minuta de Santo Domingo”, Zelaya deja asimismo constancia de los elementos que se deben cumplir para un eventual acuerdo de retorno de Honduras a la OEA. En el primer punto consta la situación del propio Zelaya, quien exige la aplicación plena de un decreto de amnistía, el cumplimiento del derecho a su incorporación al Parlacen y la seguridad que le corresponde por parte del Estado en su calidad de ex presidente. También quiere ver la reafirmación del compromiso del Estado con la promoción y la protección de los derechos humanos, una propuesta de mecanismos para fortalecer la lucha contra el crimen organizado y la impunidad, y la ampliación de la Comisión de la Verdad con un representante de Zelaya. Además, reclama un diálogo en el que se traten asuntos relacionados con la justicia y reforma y la libertad democrática, y pide una comisión de la OEA para que haga seguimiento a la situación en Honduras.
En el documento Zelaya también indica que “se ha fortalecido el sistema de inmunidades, privilegios e impunidad a favor de los autores materiales e intelectuales de la violenta ruptura del orden constitucional”.
En cuanto a su situación, Zelaya recalca que se le sigue privando de sus derechos y garantías constitucionales, se le somete a “persecución política” mediante procesos judiciales “fabricados con posterioridad a su secuestro y expatriación forzosa para justificar el golpe”.
El Gobierno, en una misiva dirigida el 5 de junio al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y que está incluida en el anexo, insiste en que Zelaya “puede regresar cuando él desee” a Honduras.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A