Impotentes y preocupados. Así se declararon representantes de gremios productivos del norte y occidente del país ante el eventual incremento de las lluvias en agosto próximo, y por eso esperan que el Ministerio Agropecuario y Forestal se ponga al frente de los estragos que harán las lluvias debido a la desaparición de la canícula.
Sólo en Estelí, representantes de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) reportan preliminarmente la pérdida de 4 mil manzanas cultivadas con granos básicos, particularmente con frijol, en las zonas bajas de este departamento, afirmó Pastor Mendoza en declaraciones a LA PRENSA.
“Un exceso de lluvia para nosotros significa un gran problema. Aquí en el departamento de Estelí nosotros miramos que han caído unos 580 milímetros de agua, eso ha perjudicado grandemente a los granos básicos. Éste ha sido un invierno muy excelente para la ganadería, para el café, para los acopios de agua, pero muy malo para los granos básicos, particularmente para el frijol”, comentó.
El problema, según Mendoza, es que la mayoría de los productores no cuentan con sistemas de contención de las corrientes de agua y por eso los que han perdido la siembra son aquéllos que están en lugares cercanos a los ríos o en las laderas de las montañas.
“En las partes bajas de Estelí hay pérdidas y muchas. Nosotros miramos que no hay canícula y el problema es que el frijol ya va a empezar a salir, significa que si va a continuar lloviendo podemos perderlo todo”, advirtió.
Ente las estrategias que están aplicando algunos productores de Estelí, para mitigar los efectos de la lluvia, está dejar que el frijol se seque en la mata cubierta por plásticos, aunque eso signifique un menor rendimiento en la recolección del grano.
El presidente de Agropecuaria Lafise, Enrique Zamora, confirmó que hay una “merma” en la producción de frijol principalmente en las zonas bajas, pero en otras áreas se mantiene el optimismo de poder sacar el mayor volumen de producto posible.
Tras realizar un rápido sondeo con productores de frijol que siembran unas 3,500 manzanas, Zamora señaló que la esperanza es que en las zonas donde no hay abundante lluvia se logre cosechar el mayor volumen del grano, para compensar las pérdidas en los lugares bajos.
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- Mauricio Zacarías, productor de maní, manifestó que existen retrasos en la siembra de unas 60 mil manzanas de maní, porque se debió empezar a sembrar a mediados de julio pasado, pero hasta la fecha el proceso va lento por las lluvias. En promedio, unos 230 productores cultivan este producto, sobre todo en León y Chinandega.
Lamentablemente hay retraso porque el invierno no ha dado tregua, afirmó Zacarías al tiempo que afirmó que otros productores están pensando alargar su período de siembra hasta noviembre, y será hasta a mediados de agosto que sabrán el nivel de afectaciones del invierno.
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El titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), Ariel Bucardo, volvió ayer a minimizar el impacto de la salida temprana de la canícula y dijo que hasta la fecha cerca del cinco por ciento de la siembra de frijol es lo que reportan en pérdida.
Para la siembra de primera se calcula el cultivo de unas cien mil manzanas de frijol, lo que representa el 20 por ciento del total de la siembra de este comestible, que se espera para este año.
El cinco por ciento representaría la pérdida de unas 5 mil manzanas, según dijo Bucardo con cifras en mano durante una comparecencia en un medio local.
A mediados de julio se esperaba que los productores empezaran a sacar las primeras cosechas de frijol y maíz, para aprovechar la suspensión de las lluvias y secar los granos, pero hasta hoy parte de la siembra se ha perdido en agua.
El presidente de la Asociación de Productores de León, Humberto Reyes, confirmó la preocupación que existe en esa zona debido al incremento en las precipitaciones, aunque aseguró que hasta la fecha no reportan graves daños a los cultivos porque tendrán cifras hasta mediado de agosto próximo.
Reyes advirtió que el mayor daño en León lo puede recibir el ajonjolí, que ya está sembrado, “porque se puede manchar y así no se puede exportar”. Calculó que unas 2 mil manzanas están expuestas ahorita a las abundantes aguas.
En el caso del maíz, Reyes consideró que no cree que haya mucha afectación porque el grano se puede proteger en la mazorca. “Sabemos que habrá mucha lluvia entre agosto y octubre y eso puede significar que vamos a tener mucha humedad y eso va afectar a los cultivos y se va a tener menores rendimientos”, agregó.
El director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Alejandro Rodríguez, confirmó esta semana que las lluvias se intensificarán en las próximas semanas en el territorio nacional, condición que mantiene debilitado el período de canícula y por tanto impide la salida de la siembra de granos básicos.
“Agosto parece que va a ser muy lluvioso, lo cual hace que la canícula se reduzca y que tenga una consecuencia sobre las cosechas. Y el otro punto que yo señalaba, particularmente, todo indica que el período lluvioso se va a prolongar probablemente los primeros 10 días de noviembre, lo cual también tiene que ser tomado en cuenta por los productores agrícolas para evitar problemas a la hora de la cosecha”, especificó el director del Ineter.
Datos de meteorología indican que entre agosto y octubre próximo en el occidente del país caerán entre 710 y 1,175 milímetros de lluvias, mientras en el norte del país las precipitaciones oscilarán entre 385 y 723 milímetros.
Incluso, existe un 70 por ciento de probabilidad de que el invierno se extienda hasta inicios de la primera semana de noviembre. Tradicionalmente la estación lluviosa concluye en octubre.
El presidente de la Unión de Productores Agropecuario de Nicaragua (Upanic), Manuel Álvarez, manifestó que por el momento los productores de sorgo posiblemente modificarán su calendario de siembra para evitar ser afectados por las abundantes lluvias.
Indicó que para la siembra de primera hay unas 5 mil manzanas cultivadas y otras 18 mil se van a sembrar a mediados de agosto.
“El sorgo es muy sensible a la humedad, se nace muy rápido, se negrea”, especificó Álvarez.
AZUCAREROS AFECTADOS
Uno de los sectores que está muy preocupado es el de los agricultores de productos de exportación, particularmente de maní y caña de azúcar.
El presidente de la Asociación de Productores Privados de Caña de Azúcar de Occidente, Antonio Mayorga, manifestó que en esa zona del país los dos principales ingenios azucareros dejaron de sembrar este año unas 300 manzanas de caña de azúcar, debido al incremento de las lluvias.
En total, unos 200 productores azucareros están en incertidumbre al no conocer los efectos que tendrán las lluvias en el cultivo de 23 mil manzanas de este producto. Indicó que “obviamente que habrá un efecto en la siembra de caña de azúcar”.
“Lamentablemente el Magfor, igual que el resto de instituciones, ha perdido beligerancia. Ellos no se preocupan por lo que sacamos, pero a ellos no les preocupa nuestra situación, por lo menos en el caso de la caña de azúcar”, afirmó.
El año pasado la sequía, provocada por el fenómeno climático de El Niño, causó una reducción cercana al 20 por ciento de la siembra nacional 2009-2010.
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