LA HABANA/AFP
Cuba se mantiene «alerta» con una estrecha vigilancia de la marea negra en el Golfo del México, iniciada hace 100 días por el derrame de la petrolera británica BP, y saca experiencias del desastre, afirmó este miércoles la ministra de la Industria Básica, Yadira García.
«Es necesario estar alertas y para ello el país creó un grupo de trabajo compuesto por la Defensa Civil y especialistas de alto nivel», dijo la funcionaria a los medios de prensa.
García dijo que «Cuba ha verificado sus recursos y la asistencia técnica extranjera», a la luz de lo que ocurrió en la plataforma Deepwater Horizon, el 20 de abril pasado.
«Es determinante aumentar las exigencias en las plataformas y aumentar el control de los astilleros, de conjunto con la parte extranjera», añadió la ministra, quien asiste a las reuniones de las comisiones parlamentarias previas a la plenaria que encabezará el presidente Raúl Castro el domingo.
En ese desastre de consecuencias ecológicas sin calcular aún se vertieron 397 a 715 millones de litros de petróleo al mar, hasta el 15 de julio, cuando BP logró detener la fuga colocando un dispositivo sobre el pozo dañado.
Cuba, que recibe 100.000 barriles diarios de Venezuela, explota también sus propios yacimientos en tierra y aguas someras de la costa norte de la isla, en asociación con compañías chinas, rusas y de otros países.
Su extracción de crudo en 2009 fue de 2,7 millones de toneladas (18,9 millones de barriles) y la de gas fue de 1,15 millones de metros cúbicos, lo que significa alrededor de la tercera parte de su consumo.
Cuba cifra esperanzas en su zona económica en el Golfo de México, donde busca petróleo en contrato de riesgo con compañías extrajeras. Esa zona, de 112.000 km2, está dividida en 59 bloques, 21 de los cuales están contratados por empresas de España, Noruega, India, Venezuela, Vietnam, Malasia y Brasil.