En el tanto llegaban a Madrid los primeros 12 de un total de 52 cubanos que quedarán libres como parte del acuerdo logrado entre el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, el gobierno de los Castro y la Iglesia católica cubana, apareció nuevamente la imagen de Fidel Castro en televisión. El dictador más viejo del orbe y gran conocedor del manejo de la imagen y de los medios de comunicación, lograba quitarle impacto a la noticia de la liberación de los presos políticos y evitar de alguna forma que se pensara que su gobierno se está debilitando por la presión que se ejerce desde Europa para que se dé un cambio en la política del gobierno cubano, y al pedido de las damas de blanco y de Guillermo Fariñas, quien permaneció en huelga de hambre por varios meses para forzar la liberación de los presos políticos.
Lo que no sabemos es cuál será el costo de esto para los europeos y a cambio de qué se está liberando a estos presos políticos, porque, como se sabe, los hermanos Castro “no sacan pelos sin sangre”. Así es como han vivido todos estos años.
Según algunos analistas, esto ha sido otra “movida” de Fidel para hacerle ver al mundo que todavía está por ahí y que sigue detrás del poder. A la par se dejan ver los desvaríos del anciano cuando en uno de sus artículos escritos para el periódico oficial Gramma, escribió de forma catastrofista y amarillista que una guerra nuclear estaba próxima a realizarse y, peor aún, reiteró las advertencias de que Estados Unidos e Israel aprovecharían la atención mundial concentrada en el futbol para lanzar un ataque nuclear contra Irán. “El imperio está a punto de cometer un impagable error sin que nada lo pueda impedir. Avanza inexorablemente hacia un siniestro destino. (…) No nos queda otra alternativa que enfrentar las consecuencias de la catastrófica guerra nuclear que en brevísimo tiempo estallará”, advirtió.
También en la última entrevista de televisión transcrita y publicada en el periódico oficial Gramma se deja decir otro desvarío cuando argumenta que “los iraníes llevan 30 años preparándose, con un desarrollo industrial, adquiriendo aviones, radares, armas antiaéreas… Los rusos se comprometieron a suministrarle el (misil) S-300, pero van a paso lento y no se lo han entregado. Todos los aviones que han podido comprar, los compraron. Tienen armas rusas. Solamente de lanzaderas de cohetes tienen cientos. El Ejército tiene también sus fuerzas, de aire, mar y tierra. La Marina tiene también fuerza de aire, mar y tierra. Soldados, sólo los Guardianes de la Revolución, tienen más de un millón. Están entrenando a todas las personas, mayores de 12 años y menores de 60. Y son 20 millones de musulmanes chiitas. ¿Quién va a simpatizar con ese enemigo que lo quiere destruir todo y lo declara, además?”
http://www.granma.cubaweb.cu/2010/07/13/nacional/artic04.html
Decir que los iraníes están preparando a personas entre 12 y 60 años no es nada extraño pero insinuar que son 20 millones de chiitas supuestamente listos para combatir es un desvarío descomunal, esto me recuerda lo que dice su cachorro en Venezuela cuando habla de prepararse contra “el imperio” con unas decenas de miles de fusiles que le ha dado a sus famosas milicias campesinas y a otro dictador y “bocón” llamado Saddam Hussein quien afirmaba que estaba listo para combatir a los EE.UU. y llevó varias veces a su pueblo a guerras que nunca ganó.
El autor es Consultor de Bienes Raíces.
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