Peter R. Bernal.

Colombia: retos y desafíos de Santos

El próximo 7 de agosto la hermana República de Colombia estrena presidente en la persona del doctor Juan Manuel Santos, que gana la Casa de Nariño en segunda ronda, con un abundante triunfo en la histórica elección del pasado 20 de junio, por más de 9 millones de votos, algo que para muchos es un logro mayor que el del presidente Álvaro Uribe, cuando se analiza desde la concordancia del porcentaje de colombianos habilitados para votar, o sea uno de cada tres eligieron al candidato de La U, lo que da sucesión ordenada y constitucional a la institución presidencial, añadiéndole legalidad y estratagema al nuevo gobernante, frente a un nuevo e independiente Partido Verde, que alcanzó 3 millones y medio de votos, liderado por el profesor Antanas Mockus.

El Presidente electo logró el apoyo cumplido de su partido La U, los conservadores y para extrañeza de muchos de la casi totalidad de los simpatizantes del tradicional Partido Liberal, los que por ocho años, estaban en una clara oposición al “uribismo”. Además Juan Manuel obtuvo el respaldo de muchos electores que no favorecieron a Uribe, de otros partidos y de muchos candidatos, que participaron en la primera ronda presidencial, en otras palabras, Santos puede darse el lujo de comenzar su faena, con menos y mejores adversarios, con una inmensa mayoría en ambas cámaras legislativas, con un terruño más sosegado, confidencia en el gobierno nacional, una guerrilla menguada, con fuerzas armadas entrenadas y profesionales, un declive en el narcotráfico, un pujante y progresista desarrollo económico y financiero en el sector privado (la agroindustria, petróleo, carbón, la minería en general, el turismo, etc.), un excelente clima de inversión extranjera y otros, algo que no se advertía en Colombia en décadas.

El desafío de Santos, a pesar de estos componentes tangibles, será dificultoso y sobre todo delicado, pues el balance de la Administración Uribe, fluctúa en resultados reales, con los que conquistó los mas elevados guarismos de popularidad en Colombia y que ahora para asombro de muchos, expresó en RCN Radio, a una pregunta sobre su futuro político, si tenía previsto aspirar al gobierno de la capital colombiana, respondiendo, ni sí ni no, como es su costumbre, pero que le encantaría una buena alcaldía en la capital, pues le gusta que la administren bien, como dejando el portón abierto, meditando en aspirar o no al segundo puesto medular del país, la Alcaldía Mayor de Bogotá y ocupar el Palacio de Liévano, algo que tiene incómodos y boquiabiertos a tirios y troyanos, pero sobre todo hartos a sus rivales y fascinado a sus partidarios.

Mientras tanto, Santos tendrá que continuar como prometió, el legado de Uribe, enfrentándose con mano de hierro y guantes de seda, a los retos que personifica la politiquería y la corrupción, para ejecutar sus planes y ofrecimientos de campaña: empleos de calidad, salud, educación, derechos humanos, robustecer la justicia y la igualdad, la infraestructura en todos los sentidos, los servicios públicos, relaciones internacionales y otros temas, pero sobre todo, lograr una gerencia administrativa transparente y cristalina, para consolidar y asegurar la democracia y hacer posible su discurso de Unidad Nacional. ¡Casi nada!

Las interrogaciones son numerosas, el pueblo colombiano tendrá que darle a Santos, para percibir resultados, unos meses de “luna de miel”, sobre todo ahora que se rompen oficialmente las relaciones diplomáticas –formales desde 1831— con Venezuela, después de dos años de mucha tensión, entre los presidentes Chávez y Uribe, por la supuesta presencia de guerrilla colombiana en ambos lados de su frontera común de mas de 2,200 kilómetros, además de los problemas con Ecuador y Bolivia, tema obligado para otra oportunidad. A la sazón, el nuevo inquilino de la Casa de Nariño entiende que toma las riendas de una nación que sigue siendo “uribista”, a pesar que en las pasadas elecciones tiñó de naranja su geografía en un 99 por ciento con excepción del Putumayo. Será quehacer de Santos lograr que sus sueños se conviertan en realidad y conseguir que los colombianos se sientan en el futuro “santistas”. Tiempo al tiempo.

El autor es comentarista internacional.

COMENTARIOS

  1. David A. Bednar
    Hace 16 años

    1 Nefi 10:7 Y también les habló acerca de un profeta que habría de preceder al Mesías, para preparar la vía del Señor; Sè que Cristo vive y que Èl nos ama y lo comparto en el nombre de Jesucristo amén.

  2. Chalio
    Hace 16 años

    ? Que dijo ??

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